COPA ASIA
Palestina logró un triunfo histórico en la Copa Asiática
Palestina clasificó a los octavos de final de la Copa de Asia por primera vez en su historia tras golear por 3-0 a Hong Kong este martes en Doha, Qatar, pero el triunfo significó mucho más que el éxito deportivo en este caso.
El festejo de cada gol, Oday Dabbagh convirtió por duplicado y el restante lo hizo Zeid Qunbar, así como el del triunfo fue muy especial, por el delicado contexto político que atraviesa el país.
Con este triunfo, el primero que consiguen en una Copa de Asia, los palestinos accedieron a las etapas de eliminación directa como uno de los cuatro mejores terceros de los seis grupos. En 2015 habían perdido los tres partidos de fase de grupo y en 2019 empataron dos y perdieron el otro. Solo habían anotado un gol antes de este certamen. Fuera del certámen continental, no ganaban un partido oficial desde marzo de 2023.
La selección palestina terminó con 4 puntos, los mismos que Emiratos Árabes Unidos, que fue derrotado este martes por 2-1 por Irán. Hong Kong, colista de ese grupo C con tres derrotas en tres partidos, quedó eliminado.
El logro de los palestinos adquiere una relevancia excepcional dadas las circunstancias actuales, marcadas por el conflicto en curso entre Israel y Hamás en la franja de Gaza. Previo al encuentro contra Hong Kong, hubo un minuto de silencio en honor a las víctimas de la violencia, interrumpido momentáneamente por expresiones de apoyo como los gritos de "¡Libertad para Palestina!".
En las gradas del estadio Abdullah Bin Khalifa de Doha, se congregaron alrededor de 6,500 espectadores que respaldaron a los palestinos de manera abrumadora, algo que se repitió en los dos encuentros anteriores de esta Copa. Este fenómeno suele observarse en muchos torneos, donde los equipos considerados más débiles suelen recibir un apoyo mayoritario, a pesar de ciertas motivaciones políticas.
“Nuestro mensaje no es solo deportivo, significará mucho para la gente, por lo que está sucediendo allí. Esperamos poder hacer historia”, aseguró el técnico de Palestina, el tunecino Makram Daboub, antes de jugar el encuentro determinante.
Un día antes del debut de Palestina en la Copa Asia, Dabboub lamentó la muerte de su colega Hani Al Masdar, entrenador del equipo olímpico, por las bombas que impactaron su casa en el centro de Gaza.
Moh Saleh, nacido en Gaza, dijo después del partido que perdió contacto con su familia hace más de 10 días. "Espero que se enteren de nuestra clasificación en casa", deseó.
Los festejos y la alegría de los jugadores por el triunfo refleja que estas competencias exceden al deporte y se convierten en símbolos. En la celebración de los goles, los futbolistas palestinos se acercaron a las tribunas, cruzaron los brazos a la altura de las muñecas e hicieron una ‘V’ con los dedos de las manos. “Significa libertad. También lo hacemos en la selección femenina de fútbol. Además, tiene otro significado, el de solidaridad”, cuenta la futbolista palestina Bisan Abuaita al diario AS, de España.