Accidente laboral en Neuquén: un tribunal de Cipolletti elevó la indemnización por incapacidad
Una caída en una escalera de un cine neuquino marcó el inicio de un extenso proceso médico y legal para una trabajadora de limpieza, que ahora concluye con un fallo favorable de la Cámara del Trabajo de Cipolletti. La decisión judicial obliga a la Aseguradora de Riesgos del Trabajo a indemnizar nuevamente a la empleada, luego de confirmarse que la lesión sufrida en el accidente laboral dejó secuelas más graves de lo que se había evaluado inicialmente.
El hecho ocurrió en noviembre de 2022, durante su jornada laboral. Al tropezar en un tramo de escaleras, la mujer se golpeó la rodilla derecha. En un primer momento se diagnosticó un trauma leve, pero el dolor persistente llevó a la realización de estudios que revelaron una lesión compleja: ruptura del ligamento cruzado anterior.
La ART reconoció sin objeciones el siniestro y autorizó tratamiento y cirugía. Luego de la rehabilitación, la aseguradora le otorgó el alta médica en enero de 2023.
Secuelas que no cesaron
Pese a los procedimientos, la afección no mejoró. La Comisión Médica dictaminó una incapacidad del 4,72%, cifra con la que la aseguradora abonó una primera indemnización. Sin embargo, la trabajadora advirtió limitaciones crecientes para caminar, trabajar y realizar tareas básicas. Un profesional independiente concluyó que su estado había empeorado, por lo que inició una demanda judicial.
Mientras avanzaba el reclamo, la situación se agravó: en junio de 2023, nuevamente camino al trabajo, se resintió la misma rodilla. El ligamento ya reparado se rompió otra vez. Fue operada en julio, pero una tercera intervención se volvió necesaria en enero de 2024 por un daño en el menisco.
En menos de dos años, la mujer atravesó tres cirugías y un proceso de recuperación inestable, que impactó directamente en su vida cotidiana y laboral.
Durante el juicio, una perito médica revisó resonancias, cirugías y rehabilitaciones, concluyendo que su rodilla presentaba inestabilidad, atrofia muscular y dificultad en la marcha. Aplicando el baremo legal actual, fijó una incapacidad del 20,5%, más de cuatro veces superior a la inicialmente reconocida por la aseguradora.