DOLOR
“Me arrebataron todo”: el testimonio del único sobreviviente de la tragedia de Ruta 22
El dolor atraviesa a la comunidad de Catriel tras la tragedia ocurrida el pasado viernes 21 de noviembre en la Ruta 22, donde un choque a altísima velocidad terminó con la vida de cuatro integrantes de una misma familia. El único sobreviviente, José Pastor Gutiérrez, habló por primera vez y su testimonio revela la profundidad del impacto emocional y humano de un siniestro que generó conmoción en toda la región.
Gutiérrez, todavía conmovido, contó que ese mismo día había recibido una buena noticia: “Acaba de nacer mi tercer nieto”, dijo, aunque inmediatamente admitió que el dolor era inmenso. “Los otros dos los perdí en el accidente”, expresó con la voz quebrada.
Recordó que fueron embestidos desde atrás: “Me chocaron de atrás, se prendió fuego la camioneta y no pude sacar a mis dos nietos, los hermanitos del niño que nació hoy, mi hija mayor y mi esposa”. En su relato insistió en que nadie lo ayudó: “No puede ser que este tipo mienta, hay testigos, hay fotos. Estoy solo”. También anticipó que en Catriel organizarán una marcha multitudinaria para pedir justicia.
Entre lágrimas, recordó a su esposa, la doctora Liliana Cocuzza: “Una mujer impecable, capaz de hacer todo bien para quien sea. Me la arrebataron”. Y agregó: “Me quedé solo con mi único nieto, mi nuera y mi hijo”.
Un pedido especial: recuperar una computadora con recuerdos familiares
En medio del drama, Gutiérrez realizó un pedido a la comunidad: recuperar una netbook rosa con lunares, que viajaba dentro de un maletero negro que se desprendió del vehículo. “No necesito las prendas, quiero la computadora para recuperar fotos hermosas que teníamos con mis nietos”, expresó. La familia difundió el pedido en redes sociales con la esperanza de que alguien pueda devolverla.
Cómo ocurrió la tragedia en Ruta 22
El choque fatal ocurrió entre Fernández Oro y Allen, cuando la familia viajaba desde Catriel hacia la costa atlántica. Se presume que parte del equipaje se desprendió, lo que obligó a detenerse. En ese momento, una Volkswagen Amarok que circulaba a más de 170 km/h impactó de lleno desde atrás a la EcoSport en la que se movilizaban las víctimas.
El golpe fue devastador: la camioneta fue arrastrada casi 40 metros y se incendió por completo. Murieron en el acto Liliana Cocuzza, su hija Carina y los dos niños.
El conductor de la Amarok, Axel “el Chinito” Araneda, fue imputado por homicidio culposo y se dictó su prisión preventiva por cuatro meses ante el riesgo de fuga, ya que posee una condena previa por narcotráfico.
El abogado de la familia, Marcelo Hertzriken Velasco, señaló que existen pruebas contundentes contra Araneda: “Si no hubiese conducido a más de 170 km/h, si no hubiese filmado historias con el celular, si no hubiese trasnochado ni consumido estupefacientes, este cuádruple homicidio no habría ocurrido”.
Un informe accidentológico del Ministerio Público Fiscal determinó que el impacto se produjo en la parte frontal derecha de la Amarok contra el sector posterior izquierdo de la EcoSport, lo que generó el arrastre de más de 37 metros antes de que el vehículo familiar ardiera por completo.