TRANSFEMICIDIO
Caso Azul Semeñenko: el ADN de la víctima confirmó una de las primeras hipótesis
La causa por el transfemicidio de Azul Semeñenko sumó un avance clave: el Ministerio Público Fiscal confirmó que todas las muestras de sangre secuestradas en la vivienda, gomería y camioneta de Roberto Daniel Sánchez, el gomero imputado y detenido, pertenecen a Azul. El análisis, realizado por el Laboratorio Central de Neuquén, abarcó tanto manchas visibles como otras que habían sido lavadas, lo que fortalece de manera contundente la teoría fiscal sobre cómo y dónde ocurrió el crimen.
Las pericias genéticas incluyeron hisopados de cuchillos, sábanas, almohadas, ropa, paredes, piso, un televisor, prendas y objetos del patio, además de numerosos elementos de la planta baja y el primer piso de la casa ubicada en Copahue al 1100, en el barrio Toma La Familia. Todas las muestras dieron positivo para sangre humana y coincidieron con el perfil genético de Azul.
El mismo resultado se obtuvo en la Ford Ranger blanca del imputado, donde las pericias hallaron gran cantidad de manchas hemáticas en los asientos delanteros y traseros. La camioneta fue un elemento clave en la reconstrucción del recorrido del acusado gracias al relevamiento de cámaras de seguridad.
Las imágenes muestran que el 25 de septiembre, alrededor de la 1 de la madrugada, Sánchez levantó a Azul en Santa Cruz y Félix San Martín, la llevó hasta su gomería y regresó luego a su domicilio. El 26 de septiembre, volvió a quedar filmado acercando el vehículo a su local, cargando un bulto y conduciendo hacia la zona del canal de desagüe en Trenque Lauquen y Pergamino, donde vecinos encontraron el cuerpo el 14 de octubre.
Una escena del crimen cargada de evidencia
Las imágenes y los resultados periciales respaldan la imputación de la fiscalía por homicidio triplemente agravado: por odio a la identidad de género, por sufrimiento innecesario (saña) y por el uso de arma blanca. Durante los allanamientos, el equipo de Criminalística secuestró elementos que, según la fiscal del caso Guadalupe Inaudi, conforman una “escena criminal completa”.
Entre los objetos incautados figuran:
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un cuchillo de doble filo de 23 cm,
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una navaja,
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prendas de vestir asociadas a Azul,
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tenazas y un hacha,
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fundas de almohada y sábanas con sangre,
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manchas en pisos, paredes, muebles y diversas superficies.
La autopsia determinó que Azul recibió lesiones overkill, aquellas que exceden ampliamente lo necesario para causar la muerte, reflejando un nivel extremo de brutalidad. Inaudi explicó que la imputación por saña se fundamenta en “la intensa hostilidad, la energía aplicada y la destrucción corporal” que sufrió la víctima.
Nuevas medidas y pruebas pendientes
Con los resultados de ADN ya confirmados, la fiscalía dispuso nuevas medidas, entre ellas una ampliación del allanamiento en la casa del imputado para recoger más hisopados y objetos que podrían tener valor pericial. El objetivo es robustecer aún más el cuadro probatorio de cara a la audiencia de control de acusación.
En paralelo, se analizan:
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prendas secuestradas para compararlas con las lesiones de Azul,
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el DVR del sistema de cámaras de la casa de Sánchez y de un comercio cercano,
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teléfonos recuperados, que podrían confirmar o descartar si víctima e imputado ya se conocían,
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un informe completo del recorrido del imputado las horas previas y posteriores al crimen.
La defensa y la estrategia del imputado
Durante la audiencia de formulación de cargos, Sánchez —quien permanece detenido con prisión preventiva por 8 meses— reconoció haber cometido el homicidio, alegando “emoción violenta”. Su defensa utilizará este plazo para intentar introducir argumentos que reduzcan la calificación legal, pese a la contundencia del material reunido.
La fiscalía, en cambio, avanza hacia un juicio por homicidio triplemente agravado, con un marco probatorio que se fortalece a cada paso.