ENERGÍA

La reactivación petrolera de Venezuela será lenta, pero puede competir por inversiones con Vaca Muerta

El reordenamiento político en Venezuela abre un nuevo escenario energético que, en el mediano plazo, podría competir por inversiones y presionar los precios del crudo, con impacto directo sobre Vaca Muerta.

La reconfiguración política y económica de Venezuela volvió a poner en agenda el futuro de su industria petrolera y sus posibles efectos sobre el mercado energético internacional. El impacto no sería inmediato, pero sí relevante en el mediano plazo, especialmente en términos de competencia por inversiones y presión sobre los precios del crudo.

El análisis fue realizado por Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, durante una entrevista en el programa Cumbre a la Carta, que se emite por AM Cumbre 1400. Allí, el especialista brindó una mirada técnica sobre el escenario que se abre tras el cambio político en el país caribeño.

Fucello describió el estado actual de la industria petrolera venezolana como profundamente deteriorado, pese a que el país concentra las mayores reservas probadas de crudo del mundo. Recordó que Venezuela llegó a producir más de tres millones de barriles diarios, mientras que hoy se encuentra muy por debajo de ese nivel como consecuencia de años de desinversión.

Según explicó, el problema no se limita a la caída de producción, sino al colapso de la infraestructura. Equipos, cañerías, maquinaria pesada y servicios básicos quedaron fuera de operación. “No es solo cerrar pozos y volver a abrirlos: falta prácticamente todo para producir de manera sostenida”, advirtió.

Sanciones, deudas y una recuperación de largo plazo

El country manager de NCS Multistage remarcó que, además del deterioro operativo, Venezuela enfrenta un complejo escenario financiero y legal. Actualmente, el crudo venezolano se comercializa casi exclusivamente con China, fuera de los circuitos tradicionales del sistema financiero internacional.

En ese contexto, señaló la existencia de más de 50 arbitrajes abiertos por un monto cercano a los 10.000 millones de dólares. “Cuando la industria intente normalizarse y volver al mercado global, esas deudas van a reaparecer”, explicó, y estimó que una recuperación significativa de la producción podría demandar entre cinco y diez años.

Desde su mirada, los mercados financieros ya descuentan este escenario gradual. Si bien el precio del petróleo no registró movimientos bruscos, sí se observó una suba en acciones de empresas vinculadas a Venezuela, lo que refleja expectativas de largo plazo más que impactos inmediatos.

Competencia por capital y efecto sobre los precios

Fucello sostuvo que el primer impacto para la Argentina no estará vinculado directamente a la producción, sino a la competencia por inversiones. “Las empresas evalúan permanentemente dónde colocar su capital: Vaca Muerta, Venezuela, Guyana u otras cuencas. Venezuela puede resultar atractiva por su potencial y por el bajo costo relativo de reactivar pozos existentes”, señaló.

El segundo impacto, más estructural, llegaría cuando el país caribeño logre sumar volúmenes relevantes al mercado internacional. En ese escenario, una mayor oferta global podría presionar los precios del crudo a la baja, afectando los márgenes de proyectos en distintas cuencas, incluida Vaca Muerta.

No obstante, aclaró que no todos los crudos compiten entre sí. El petróleo venezolano es mayoritariamente pesado, mientras que el shale argentino es liviano, lo que los vuelve productos diferentes e incluso complementarios para muchas refinerías.

Vaca Muerta y oportunidades para empresas argentinas

En ese marco, el especialista consideró que Vaca Muerta seguirá siendo atractiva para el desarrollo de shale oil y shale gas. “Una empresa que apuesta a no convencionales no va a ir a Venezuela, porque son negocios completamente distintos”, afirmó.

Sin embargo, reconoció que compañías orientadas al desarrollo de crudo pesado convencional podrían priorizar Venezuela frente a otros destinos, lo que podría generar una reasignación parcial de inversiones a nivel global.

Finalmente, Fucello destacó una oportunidad concreta para la Argentina: la exportación de servicios y know how. “En Venezuela hoy no hay equipos, no hay tecnología ni servicios especializados. Todo lo que hoy se hace en Vaca Muerta allá tiene demanda. Para las empresas de servicios argentinas, el potencial es enorme”, concluyó.

La entrevista dejó en claro que el nuevo escenario energético regional no implica un riesgo inmediato para Vaca Muerta, pero sí configura un tablero más competitivo en el mediano plazo, donde la previsibilidad, la eficiencia y la capacidad de atraer inversiones serán factores determinantes.

Te puede interesar