AUTOMOVILISMO
Lunes de supervivencia: Zille mantiene el liderazgo en un Dakar que castigó a los favoritos
El Rally Dakar 2026 completó su segunda etapa en Arabia Saudita con un balance agridulce para la delegación argentina. Mientras el pampeano David Zille logró defender el liderazgo en la categoría Challenger, otras figuras nacionales sufrieron el rigor de las piedras y el desierto en el trayecto entre Yanbu y Alula. La jornada estuvo marcada por problemas mecánicos y pinchazos que alteraron las clasificaciones generales de los representantes albicelestes.
En la categoría Challenger, la dupla de Zille y Sebastián Cesana finalizó en la cuarta posición de la etapa pese a una breve detención. Este resultado fue suficiente para mantenerse en lo más alto de la general, aventajando por casi dos minutos al sudafricano Yasir Seaidan. Sin embargo, en la misma división, los campeones defensores Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini vivieron la otra cara de la moneda al caer al sexto puesto tras un día accidentado.
La bronca y los contratiempos mecánicos fueron protagonistas en otras disciplinas. El salteño Luciano Benavides bajó al sexto lugar en motos por problemas con su neumático trasero, mientras que su hermano Kevin quedó relegado por fallas en la caja de cambios. Por su parte, Pablo Copetti estalló contra su equipo tras quedarse sin neumáticos de auxilio, y Jeremías González Ferioli sufrió un fuerte retraso de más de dos horas en Side by Side (SSV).
En el plano internacional, el qatarí Nasser Al-Attiyah tomó el mando en la categoría de autos, escoltado de cerca por el estadounidense Seth Quintero. En contraste con los problemas de otros argentinos, la nota positiva la dio Benjamín Pascual, quien sigue liderando la categoría de nuevas tecnologías Dakar Future Mission 1000 con su moto eléctrica, consolidándose como una de las revelaciones del equipo Segway.
La exigente competencia continuará este martes 6 de enero con la tercera etapa, que tendrá inicio y cierre en Alula. Los pilotos deberán enfrentar un tramo de velocidad de 422 kilómetros en un terreno que volverá a poner a prueba la resistencia física de los deportistas y la fiabilidad de sus máquinas.