CERRO HERMITTE
Advertencia ignorada: el informe de 2002 que anticipó la emergencia actual en Comodoro Rivadavia
La emergencia geológica y urbanística declarada en la zona del cerro Hermitte reactivó una advertencia técnica que había quedado registrada hace más de dos décadas y que hoy vuelve a cobrar vigencia. En 2002, un informe elaborado por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) ya desaconsejaba de manera explícita la construcción de nuevas viviendas en el barrio Sismográfica, al señalar la alta peligrosidad geológica de toda la ladera sur del cerro.
El estudio, solicitado en su momento por la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, analizó en detalle los procesos que afectan al sector y fue categórico: el barrio se encuentra asentado sobre materiales removidos por antiguos deslizamientos, con presencia de arcillas altamente expansivas, infiltraciones de agua y cavidades subterráneas generadas por la erosión hídrica. Según los especialistas, este conjunto de factores incrementa de forma significativa el riesgo de hundimientos del terreno, roturas estructurales y la reactivación de movimientos de ladera.
Entre sus recomendaciones centrales, el SEGEMAR planteaba la prohibición de ampliar el barrio sobre la ladera y su área de influencia, la restricción de movimientos de suelo, el control estricto del riego y de las pérdidas de agua en las cañerías, además de la implementación de un sistema permanente de monitoreo y alerta temprana. Incluso advertía que, de continuar el crecimiento urbano en esas condiciones, el municipio debería asumir la responsabilidad de un control constante del comportamiento del cerro.
Las conclusiones técnicas también fueron reflejadas en una nota periodística publicada ese mismo año, donde se aclaraba que la zona no representaba un peligro inmediato, pero sí un riesgo a futuro si no se detenía la construcción de nuevas viviendas y obras. La advertencia fue clara: el problema no era coyuntural, sino estructural, y estaba directamente ligado a la ocupación progresiva de un terreno geológicamente inestable.
Sin embargo, lejos de revertirse, el crecimiento urbano continuó. Con el paso de los años, la ladera sur del cerro Hermitte sumó nuevas viviendas, loteos y modificaciones del terreno, muchas de ellas en sectores que el informe de 2002 ya identificaba como críticos. El propio estudio advertía que la peligrosidad no se limitaba al barrio Sismográfica, sino que alcanzaba también a Marquesado, Los Tilos y otras zonas aledañas, todas integradas en un mismo sistema geológico inestable.
El fin de semana, ese riesgo latente se manifestó con fuerza. Un movimiento de suelo de gran magnitud provocó daños estructurales, obligó a evacuar viviendas y derivó en el cierre total del área durante 48 horas. Las autoridades confirmaron que el cerro continúa en actividad y que el movimiento “sigue latiendo”, situación que llevó finalmente a declarar la emergencia geológica y urbanística.