POSIBLE ATAQUE
La tensión entre Estados Unidos e Irán impulsa el precio del petróleo
Los precios del petróleo registraron un notable repunte este jueves, con los futuros del crudo Brent superando los US$70 por barril, su nivel más alto desde septiembre de 2025, impulsados por el creciente riesgo de un conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El Brent, referencia internacional para el crudo, alcanzó un máximo intradía de US$70,35 por barril, consolidando una tendencia alcista que contrasta con las expectativas iniciales de un mercado con exceso de oferta. Paralelamente, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) superó los US$65 por barril, extendiendo las ganancias en los mercados de futuros.
El alza se produjo después de que el presidente de Estados Unidos intensificara sus advertencias contra Irán, señalando que su país está preparado para actuar militarmente si no se alcanza un acuerdo nuclear. La fuerte retórica presidencial y el despliegue de buques militares en la región elevaron el nivel de incertidumbre entre los operadores, que ahora cotizan un mayor “riesgo geopolítico” en los precios del crudo.
Esta prima de riesgo, según varios analistas de mercado, ha agregado entre US$3 y US$4 por barril al precio del Brent, ya que los inversionistas buscan proteger sus carteras ante un posible conflicto que podría afectar los flujos de suministro desde Oriente Medio.
El riesgo de un enfrentamiento no sólo pone en tela de juicio la estabilidad de la oferta iraní, sino que también podría impactar rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial.
Además de las tensiones entre Washington y Teherán, otros factores como interrupciones de suministro en países productores y disrupciones en mercados como Kazajistán también han sostenido el impulso alcista de los precios desde comienzos de 2026, contrarrestando las presiones bajistas generadas por el exceso de inventarios globales.
El salto de los precios del crudo se produce en un momento de alta volatilidad en los mercados financieros y energéticos, donde los inversionistas evalúan constantemente los riesgos de conflictos internacionales y sus posibles efectos sobre el suministro energético global.