RÍO NEGRO
Allen a la deriva: Marcelo Román pidió licencia y la crisis municipal se profundiza
La crisis en Allen alcanzó este miércoles su punto más crítico. En una jornada cargada de tensión, el intendente Marcelo Román solicitó licencia por tiempo indeterminado tras sufrir un accidente doméstico que le provocó una lesión en la mano. El anuncio, sin embargo, llega en el peor momento posible: con la ciudad paralizada por un paro municipal, renuncias masivas en su gabinete y una paritaria que parece una burla para los trabajadores.
Mientras Román guarda reposo, la secretaria de Hacienda, Cristina Bravo, asumió el mando interino de una municipalidad que, según los gremios, está "institucional y económicamente fundida". La sospecha sobrevuela el despacho municipal; los sindicatos ATE, SOYEM y UPCN no creen en las casualidades y vinculan la licencia del jefe comunal a la presión judicial que enfrenta por presunto peculado y a la acefalía de un equipo de gobierno que perdió piezas clave esta misma semana.
El foco del conflicto es un número que indigna: el Ejecutivo ofreció apenas un 1% de aumento semestral. La respuesta de los trabajadores fue inmediata: un paro que mantiene las calles sin riego desde hace meses y los servicios básicos suspendidos. "La ciudad está destruida. No hay insumos, no hay ropa de trabajo y ni siquiera les pagan a los regadores desde julio", denunció María Vázquez, de SOYEM, quien además disparó una acusación grave: el municipio descuenta los aportes sindicales de los sueldos pero no transfiere el dinero a los gremios.
Con una contraoferta gremial que pide un 8% inmediato frente a la negativa oficial de "falta de fondos", el panorama para la reunión paritaria de este jueves a las 10:00 es sombrío. Sin la presencia del intendente y con posturas que parecen irreconciliables, los vecinos de Allen quedan rehenes de una gestión paralizada y una ciudad que, entre la basura y la falta de riego, refleja el colapso de sus autoridades.