ENTREVISTA
León Amiras desde Israel para AMCumbre 1400: “Hubo misiles sobre Jerusalén y vivimos entre sirenas y refugios”
En medio de una nueva escalada de tensión en Medio Oriente, León Amiras, abogado argentino radicado en Jerusalén desde 1988, describió cómo se vive bajo sirenas y misiles en Israel. En diálogo con AMCumbre 1400, contó que durante la mañana “eso de las 7 y media” hubo misiles dirigidos a Jerusalén, una ciudad que concentra sitios sagrados para millones de personas en el mundo.
“El Santo Sepulcro y el Muro de los Lamentos tuvieron en sus cielos misiles y contramisiles que llegaron desde Irán”, relató. Según explicó, aunque durante la noche no hubo sirenas, la situación cambia de un momento a otro: la alerta puede sonar y obliga a correr hacia el refugio.
Sirenas, refugios y una “rutina rara”
Amiras explicó que en Israel, especialmente en construcciones de los últimos años, cada propiedad cuenta con un refugio blindado dentro de la vivienda, construido en hormigón armado y con puertas de hierro. “Ha pasado que cae un misil y el edificio de al lado queda destruido, pero esas habitaciones quedan intactas con la persona adentro”, detalló.
Describió la vida cotidiana como una “rutina y no rutina” al mismo tiempo. “Estoy en mi casa como en un fin de semana largo, tomando mate, escuchando música. De repente suena la sirena y tenés que salir corriendo al refugio”, explicó. En estos primeros días del conflicto, gran parte de la población permanece en sus hogares, salvo médicos, policías, bomberos y personal esencial.
En caso de alerta, los ciudadanos reciben notificaciones con tiempo para resguardarse. “Te avisan que tiraron 80 misiles y que tenemos 13 minutos para entrar al refugio. Te tomás un té y te metés adentro hasta que escuchás los boom del misil y el antimisil”, relató.
A pesar del contexto, aseguró que no hay desabastecimiento. “Fui al supermercado y está todo lleno. No nos falta nada”, sostuvo, marcando una diferencia con otras situaciones como la pandemia, donde sí hubo faltantes.
De San Nicolás a Jerusalén
León Amiras nació en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, estudió Derecho en la Universidad Nacional de Córdoba y se recibió en 1986. Luego viajó a Israel para cursar un máster en la Universidad Hebrea de Jerusalén y decidió quedarse. Hoy trabaja como abogado y notario a pocas cuadras de la Ciudad Vieja.
En su relato, repasó que vivió distintas etapas de conflicto desde su llegada: la Intifada, la Guerra del Golfo y otros episodios bélicos. “Uno se acostumbra porque no queda otra”, afirmó. Comparó esa realidad con la inseguridad en ciudades de América Latina, señalando que lo que para otros es cotidiano, para él puede resultar impactante.
Consultado sobre su identidad, sostuvo que se siente argentino y judío desde que nació, y que con los años incorporó también su ciudadanía israelí. “Soy una mezcla de judío, argentino, español, portugués, hincha de Boca y cordobés”, resumió.
El vínculo con la Patagonia
En un tramo final de la entrevista, Amiras sorprendió al destacar el fuerte vínculo que muchos jóvenes israelíes tienen con la Patagonia argentina. Contó que tras finalizar el servicio militar, el gran sueño de muchos es recorrer Ushuaia, Bariloche, Neuquén y Puerto Madryn, donde suelen permanecer varios meses antes de regresar.
“Cuando le conté a un empleado mío que hablaba con Neuquén, me empezó a dar una clase de geografía sobre la Patagonia”, relató. Para él, esa región representa una riqueza que muchas veces los propios argentinos no dimensionan.