EEUU
Trump aseguró que el régimen de Cuba caerá “muy pronto” y anticipó negociaciones con La Habana
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el régimen de Cuba caerá “muy pronto” y sostuvo que el gobierno de la isla tiene interés en negociar con Washington, según declaró en una entrevista telefónica con la cadena CNN.
El mandatario afirmó que La Habana “tiene muchísimas ganas de llegar a un acuerdo” y señaló que el proceso de diálogo será encabezado por su secretario de Estado, Marco Rubio.
Las declaraciones se dieron en el marco de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, conflicto que —según Trump— ocupa actualmente la prioridad de su administración.
La isla en la agenda estratégica de Washington
Trump señaló que Cuba podría convertirse en el próximo foco de atención de su política exterior una vez finalizada la campaña militar en Medio Oriente.
En ese contexto, el mandatario sostuvo que la caída del gobierno cubano sería un paso más dentro de una estrategia más amplia de su administración en la región.
El presidente estadounidense también afirmó que lleva décadas observando la situación política en la isla y reiteró que considera que el sistema actual está cerca de llegar a su fin.
El rol de Marco Rubio en las negociaciones
De acuerdo con Trump, las conversaciones con La Habana estarán lideradas por el secretario de Estado Marco Rubio, político de origen cubano-estadounidense y uno de los principales críticos del gobierno de la isla.
Según explicó el mandatario, el objetivo sería explorar un posible acuerdo que permita cambios económicos y políticos en Cuba.
Aunque Washington reconoce que el proceso podría llevar tiempo, Trump aseguró que existen señales de interés por parte de las autoridades cubanas para iniciar conversaciones.
Presión económica y crisis en la isla
Las declaraciones se producen en medio de una profunda crisis económica en Cuba, marcada por escasez de combustible, apagones y problemas de abastecimiento.
Además, la isla enfrenta fuertes presiones externas derivadas de las sanciones estadounidenses y del debilitamiento de algunos de sus principales aliados regionales.
En este contexto, la Casa Blanca considera que las condiciones podrían abrir la puerta a un eventual cambio político o a nuevas negociaciones entre ambos países.