VACA MUERTA
El shale de Vaca Muerta impulsa la producción en Río Negro y revierte años de caída
La producción de petróleo en Río Negro mostró en enero de 2026 un cambio de tendencia luego de varios años de caída. Según datos oficiales, la provincia alcanzó un volumen de 23.536 barriles diarios, el nivel más alto registrado para ese mes en los últimos cinco años.
El repunte productivo está directamente vinculado al desarrollo no convencional de Vaca Muerta, impulsado por la operadora Phoenix Global Resources en las concesiones Confluencia Norte y Confluencia Sur.
La trayectoria de los últimos años refleja la magnitud del cambio. Desde los 23.333 barriles diarios registrados en enero de 2021, la producción rionegrina había iniciado una caída sostenida que continuó con 22.928 barriles en 2022, 21.101 en 2023 y 20.087 en 2024.
La recuperación comenzó a insinuarse en 2025 con una producción de 22.116 barriles diarios y se consolidó en 2026 con el salto a 23.536 barriles por día, impulsado por la entrada en producción de nuevos pozos shale.
El análisis por tipo de yacimiento evidencia una transformación estructural en la matriz productiva. La producción convencional cayó de 20.614 barriles diarios en enero de 2021 a 13.939 en enero de 2026, mientras que la producción tight descendió de 2.719 a 1.180 barriles diarios en el mismo período.
En sentido contrario, el shale mostró un fuerte crecimiento. La producción pasó de 4.484 barriles diarios en enero de 2025 a 8.501 barriles diarios en enero de 2026, lo que representa un incremento interanual superior al 89%.
Con ese nivel de actividad, el petróleo no convencional ya representa el 36% de la producción total de crudo en la provincia.
El salto productivo está asociado a siete pozos shale operados por Phoenix Global Resources, tres de ellos perforados a fines de 2024 y otros cuatro que entraron en producción en octubre del mismo año.
Los últimos pozos mostraron incluso un mejor desempeño que los iniciales, alcanzando en conjunto una producción cercana a los 8.500 barriles diarios durante enero.
Desde el punto de vista técnico, los primeros desarrollos en la ventana rionegrina de Vaca Muerta incorporaron ramas laterales de longitudes comparables a las utilizadas en el núcleo productivo de Neuquén.
Los resultados obtenidos son considerados relevantes para la industria porque validan la continuidad lateral de la roca madre hacia el territorio rionegrino y confirman la calidad del reservorio para un desarrollo a escala.
Una de las características geológicas que distingue a esta zona es que la ventana de Vaca Muerta en Río Negro presenta un perfil predominantemente oleífero, a diferencia de otras áreas de la formación donde predominan el gas húmedo o zonas de transición.
Esta condición mejora la ecuación económica de los proyectos, ya que el petróleo suele tener mayor valor por unidad de energía en comparación con otros hidrocarburos.
Sin embargo, el desarrollo shale presenta un desafío estructural: la declinación natural de los pozos no convencionales es más rápida que la de los convencionales.
Esto obliga a sostener programas de perforación continuos para mantener o aumentar los niveles de producción.
En ese contexto, Phoenix tiene comprometida la perforación de cuatro pozos adicionales en otras áreas de la provincia para sostener el crecimiento productivo.
El mapa de operadores con acceso a la ventana shale rionegrina también comienza a ampliarse. La compañía Capex prevé perforar un pozo en la concesión Cinco Saltos Norte durante este año.
Por su parte, Pan American Energy tiene previsto avanzar con otro pozo en Cinco Saltos Sur y con dos desarrollos adicionales en el bloque Loma Guadalosa junto a TanGo Energy.
Con estos proyectos en marcha, Río Negro comienza a integrarse al grupo de provincias que lograron transformar el potencial geológico de Vaca Muerta en producción comercial sostenida, un proceso que hasta ahora se concentraba casi exclusivamente en Neuquén.