COMISIÓN DE ACUERDOS

Crexell busca una salida diplomática, pero en Neuquén persiste la sombra de Ganancias

El Senado activó el trámite para su designación en Canadá, pero el recuerdo de su apoyo al regreso de Ganancias mantiene vivo el rechazo en amplios sectores de la provincia.

La candidatura de Lucila Crexell para ocupar la embajada argentina en Canadá comenzó su recorrido formal en el Senado, pero el escenario dista de ser tranquilo. En Neuquén, lejos de generar consenso, la noticia reactivó cuestionamientos profundos vinculados a su desempeño político y, en especial, a su voto a favor del regreso del Impuesto a las Ganancias.

El expediente fue presentado en la sesión de este miércoles y enviado a la Comisión de Acuerdos, que deberá emitir dictamen antes de que el pliego sea tratado por el pleno del cuerpo. No obstante, el avance administrativo apenas funciona como telón de fondo de una disputa más áspera, donde el problema no es la función diplomática sino el pasado reciente de la dirigente.

La principal razón del rechazo provincial remite a 2024, cuando Crexell acompañó la restitución de Ganancias en el marco de la Ley Bases. Ese respaldo cayó especialmente mal en Neuquén, donde el tributo afecta a trabajadores de actividades clave y donde el impuesto fue interpretado no sólo como una carga fiscal, sino como una afrenta política.

Desde entonces, buena parte de la sociedad neuquina la ubica del lado opuesto a los intereses que debía defender. Su voto fue entendido como una claudicación frente al poder central y como una muestra de distancia respecto de la realidad de miles de asalariados que vieron resentidos sus ingresos.

Con ese antecedente, la posibilidad de que ahora acceda a una embajada alimentó una sospecha persistente: la de una devolución política. Aunque esa hipótesis no fue confirmada oficialmente, la sola coincidencia entre aquel respaldo legislativo y esta propuesta diplomática terminó reforzando una lectura negativa que en la provincia se expandió con fuerza.

Por eso, la votación que se viene en el Senado tendrá inevitablemente una carga política adicional. No se tratará únicamente de aprobar o rechazar un pliego. También estará en juego la validación o no de una figura que, para muchos neuquinos, dejó de ser representante de la provincia el día en que acompañó una medida vista como una traición al trabajo.

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