IMPACTO EN EL MUNDO

Escala la guerra en Medio Oriente y eleva el precio del petróleo

Continúa el cruce de ataques, no hay avances diplomáticos y los costos energéticos impactan en todos los países y en cuencas no convencionales como la de Vaca Muerta.

El precio internacional del petróleo vuelve a ubicarse en niveles elevados, superando los 110 dólares por barril este lunes, en un contexto marcado por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente y la incertidumbre sobre el futuro del suministro global de energía.

El crudo Brent se negocia en torno a los 109 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate alcanza los 111 dólares. Ambos indicadores acumulan una suba superior al 50% desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, un salto significativo si se considera que antes de la escalada bélica el Brent rondaba los 73 dólares.

Detrás de esta escalada se encuentra no solo el conflicto armado, sino también el temor a una interrupción en uno de los puntos neurálgicos del comercio energético global: el estrecho de Ormuz. Las advertencias del presidente Donald Trump, quien volvió a endurecer su postura frente a Irán, profundizan la volatilidad de los mercados y sostienen la presión sobre los precios.

Impacto en el mundo y en Vaca Muerta

En este escenario, el impacto no se limita a los grandes centros financieros o a los países productores del Golfo Pérsico. También alcanza, de manera directa, a regiones productoras como Neuquén, donde el desarrollo de Vaca Muerta depende en gran medida del precio internacional del crudo.

Con valores por encima de los 100 dólares, los proyectos no convencionales ganan competitividad y atractivo. Para la cuenca neuquina, esto se traduce en mayores inversiones, incremento de la actividad y una posible aceleración en los planes de expansión de las operadoras. En otras palabras, un barril caro en Medio Oriente puede significar más equipos trabajando en el sur argentino.

Sin embargo, el escenario no está exento de riesgos. La volatilidad internacional también genera incertidumbre: decisiones políticas, avances o retrocesos en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, e incluso eventuales interrupciones en el suministro global pueden provocar bruscos cambios en los precios.

En paralelo, los intentos diplomáticos continúan. En las últimas horas trascendió una propuesta de alto el fuego impulsada por mediadores como Pakistán, Egipto y Turquía, con el objetivo de frenar el conflicto por al menos 45 días. No obstante, desde Teherán la respuesta ha sido cautelosa y poco favorable, lo que mantiene en vilo a los mercados energéticos.

 

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