2026-05-04

FÚTBOL

La “maldición” que persigue a los mejores: los punteros van por lo que nadie logra hace años

Estudiantes e Independiente Rivadavia dominaron sus zonas, pero ahora enfrentan una tendencia que se repite. Ser el mejor ya no garantiza nada en los playoff.

El Torneo Apertura 2026 entra en su etapa decisiva con dos equipos que llegan como favoritos, pero con una presión extra: la historia reciente juega en su contra.

Estudiantes de La Plata e Independiente Rivadavia fueron los mejores de sus zonas, pero ahora deberán enfrentar una tendencia que se repite en el fútbol argentino.

Ser líder en la fase regular dejó de ser sinónimo de título.

En los últimos años, los playoff se transformaron en un escenario donde los favoritos suelen quedar en el camino.


Una tendencia que rompe la lógica del torneo

El formato actual de los torneos cortos en Argentina genera un escenario donde el rendimiento sostenido pierde peso frente a la eficacia en momentos puntuales.

Los equipos que dominan la fase de grupos llegan con ventaja deportiva, pero también con una carga mayor de presión. En contrapartida, quienes clasifican más abajo suelen jugar con menor obligación.

Este cambio en la lógica competitiva explica por qué los líderes no logran trasladar su dominio a las instancias finales.


El último antecedente que rompió la regla

Para encontrar un equipo que haya liderado su zona y se haya consagrado campeón hay que retroceder hasta 2021.

En aquella oportunidad, Colón logró sostener su nivel en todas las fases del torneo y se quedó con el título, marcando un antecedente que no volvió a repetirse.

Desde entonces, el patrón se invirtió: los punteros comenzaron a caer en distintas instancias, mientras otros equipos crecían en los cruces directos.


Playoffs: otro torneo dentro del torneo

Las fases eliminatorias tienen una dinámica completamente distinta a la etapa regular.

Los partidos se definen por detalles, errores puntuales o momentos de inspiración. Esto reduce el margen de ventaja que habían construido los líderes.

Además, los equipos que llegan desde posiciones más bajas suelen adaptarse mejor a este formato, apostando a la solidez y a la eficacia.


Los ejemplos que alimentan la “maldición”

En las últimas ediciones, la tendencia fue clara. Equipos que lideraron sus zonas quedaron eliminados antes de la final, mientras otros avanzaron sin ser favoritos.

Casos como Boca, Rosario Central, Platense o el propio Estudiantes en ediciones anteriores muestran que el título no siempre queda en manos del mejor de la fase regular.

Este patrón consolidó la idea de una “maldición” que persigue a los punteros.


Estudiantes e Independiente Rivadavia ante un desafío distinto

En este contexto, tanto el “Pincha” como la “Lepra” llegan con la necesidad de romper esa racha.

No solo deberán sostener su rendimiento, sino también adaptarse a un formato que exige otra mentalidad.

El desafío no es solo futbolístico: también es psicológico.


¿Cambio de tendencia o historia repetida?

El Apertura 2026 abre una nueva oportunidad para quebrar la lógica de los últimos años.

Si los líderes logran imponerse, marcarán un quiebre en la tendencia reciente.

De lo contrario, la “maldición de los punteros” sumará un nuevo capítulo en el fútbol argentino.

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