OBRAS PROVINCIALES
Una ruta pavimentada que avanza hacia el norte neuquino
Atravesando la meseta neuquina y con la mira en el Alto Neuquén, lo que durante décadas fue ripio, una ruta pavimentada comienza a tomar forma para cambiar para siempre el mapa de la provincia. La pavimentación de la Ruta Provincial Nº 7, por Cortaderas, avanza sobre sus primeros 20 kilómetros y ya alcanza un 42 por ciento de ejecución, según se informó oficialmente.
Impulsada por el gobierno provincial a través del ministerio de Infraestructura y la dirección provincial de Vialidad, en articulación con YPF, la obra no solo llevará asfalto a una región estratégica vinculada al desarrollo energético: también acercará dos mundos históricamente separados por las distancias. Cuando esté concluida, permitirá unir el Alto Valle con el Alto Neuquén recortando cerca de 100 kilómetros de recorrido asfaltado, una transformación largamente esperada por pobladores, trabajadores y comunidades enteras del norte provincial.
Hoy las máquinas avanzan entre terraplenes, movimientos de suelo y alcantarillas de hormigón. En distintos frentes se ejecutan tareas de subbase y base, riego de liga, imprimación y colocación de carpeta asfáltica, mientras la nueva traza comienza a dibujar un corredor clave para la conectividad neuquina.
La ruta proyectada tendrá una extensión total de 116 kilómetros, desde Punta Carranza hasta el empalme con la Ruta Nacional 40 en Auquinco. En esta primera etapa, los trabajos se concentran sobre los primeros 20 kilómetros a partir del punto donde actualmente finaliza el asfalto de la Ruta Provincial 7.
Más que una obra vial, se trata de una reparación histórica para una vasta región del norte neuquino que durante años permaneció alejada de los grandes corredores de comunicación. El nuevo camino no solo reducirá tiempos y distancias: acercará oportunidades, fortalecerá la integración territorial y abrirá nuevas posibilidades para la producción, el turismo y el desarrollo económico.
La intervención forma parte del plan de infraestructura vial más ambicioso impulsado por la provincia, financiado con recursos propios y créditos de organismos internacionales, en el marco de una política que busca consolidar la conectividad y acompañar el crecimiento de Neuquén en todas sus regiones.