CONMOCIÓN
Murió el Indio Solari, el mítico líder de Los Redonditos de Ricota: el rock argentino llora a una de sus figuras más grandes
El rock argentino perdió este jueves a su figura más enigmática e influyente. Carlos "Indio" Solari, fundador y voz de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció en su domicilio del barrio Parque Leloir, en la localidad bonaerense de Ituzaingó. Se realizará la autopsia por protocolo para determinar oficialmente la causa de muerte.
Su partida cierra un ciclo de más de cuatro décadas en las que construyó, junto a Skay Beilinson, uno de los proyectos más singulares de la música popular argentina: una banda que rechazó los grandes medios, editó sus discos de manera independiente y convocó a multitudes sin recurrir a los mecanismos tradicionales de la industria.
Un legado que comenzó en La Plata en 1975
Los Redondos nacieron en La Plata en 1975 y desde el principio establecieron una estética propia, tanto en lo musical como en su vínculo con el público. La independencia artística y la distancia respecto de los medios masivos fueron marcas de identidad irrenunciables. En sus 26 años de historia, la banda editó nueve álbumes de estudio que forman parte del canon esencial del rock nacional: Oktubre, Un baión para el ojo idiota, ¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado y Luzbelito, entre los más celebrados.
Cuando Los Redondos se disolvieron en 2001, Solari emprendió una carrera solista que lo mantuvo activo hasta los últimos años. Entre 2004 y 2018 publicó cinco álbumes, siendo El ruiseñor, el amor y la muerte el último trabajo de estudio. Su convocatoria como solista no hizo más que confirmar la dimensión de su figura: miles de seguidores lo acompañaron fielmente en cada presentación, hasta que la enfermedad lo obligó a alejarse de los escenarios.
El Parkinson, el retiro y una última aparición pública
En marzo de 2016, durante un recital en Tandil, Solari confirmó ante la multitud que padecía la enfermedad de Parkinson: "el Parkinson me anda pisando los talones", dijo con la franqueza que siempre lo caracterizó. El anuncio conmovió a sus seguidores y marcó el inicio de una etapa en la que la enfermedad fue ganando terreno. En 2023 confirmó su retiro definitivo de las presentaciones en vivo.
Su último recital había sido en Olavarría en 2017, un evento masivo que exhibió por última vez la magnitud de su convocatoria en vivo. Luego recurrió a la tecnología holográfica para un concierto virtual en 2020, y continuó trabajando en estudio y publicando libros. Su última aparición pública fue en enero de 2026, cuando recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires, distinción que agradeció con emoción.