RÍO NEGRO
Alerta en el Alto Valle por un nuevo caso de tuberculosis
Un nuevo caso de tuberculosis fue confirmado en Allen por las autoridades sanitarias de Río Negro. Se trata de una persona adulta que atraviesa la enfermedad bajo tratamiento en el sistema de salud público, y cuya notificación eleva a 34 el total de casos registrados en la provincia en lo que va del año. La cifra se mantiene dentro de los parámetros históricos —entre 70 y 90 casos anuales, con 79 registrados el año pasado—, pero las autoridades remarcaron la importancia de actuar con rapidez ante cada diagnóstico positivo.
De manera inmediata, el equipo provincial identificó a los contactos cercanos del paciente para iniciar el protocolo de prevención y seguimiento epidemiológico, una práctica habitual frente a cualquier caso confirmado.
La coordinadora del programa provincial de Tuberculosis, Gabriela Vázquez, explicó que la respuesta institucional no se activa únicamente cuando aparece un caso, sino que funciona de forma permanente, articulada con otras enfermedades y con los distintos efectores del sistema sanitario. "La tuberculosis es altamente contagiosa; la red y su entorno están expuestos. Son muchas las personas que cuidamos", señaló.
El modelo de intervención contempla tanto a los pacientes activos como a quienes conviven o comparten espacios con ellos, a quienes se les realizan pruebas para confirmar o descartar contagios.
Los síntomas que no hay que ignorar
Vázquez detalló el cuadro clínico que debe encender alertas: tos con flema persistente, pérdida de peso sin causa aparente, sudoración nocturna intensa —al punto de despertar con la ropa empapada—, cansancio y decaimiento generalizado. Ante cualquiera de estos síntomas, la recomendación es acudir a cualquier guardia del sistema de salud, público o privado.
El diagnóstico es simple y de bajo costo: se obtiene una muestra de esputo que se analiza en laboratorio para identificar la bacteria. "El diagnóstico es muy accesible y económicamente bajo", remarcó la funcionaria, descartando la idea de que detectar la enfermedad requiere estudios complejos.
A diferencia del diagnóstico, el tratamiento demanda un compromiso prolongado: alrededor de seis meses con medicamentos específicos que únicamente distribuye el Ministerio de Salud provincial, ya que no se comercializan en farmacias privadas. Esto convierte al Estado en el actor central e insustituible para garantizar que cada paciente complete su tratamiento.
Un perfil epidemiológico particular en Río Negro
Según Vázquez, la tuberculosis en la provincia tiene una distribución más amplia que en otras jurisdicciones: "En Río Negro tenemos la tuberculosis más distribuida entre los determinantes sociales de mayor vulnerabilidad y sectores medios". Es decir, si bien los sectores con condiciones de vida más precarias concentran buena parte de los casos, la enfermedad también alcanza a sectores socioeconómicos intermedios.
En cuanto al perfil demográfico, los hombres se enferman más que las mujeres, y los adultos son la franja etaria más expuesta. Vázquez calificó a la tuberculosis como una enfermedad oportunista, que se aprovecha de sistemas inmunológicos debilitados, situaciones de hacinamiento o ambientes poco ventilados.
La vacuna BCG y los límites de la prevención
La única vacuna disponible es la BCG, que se aplica a los recién nacidos dentro del esquema obligatorio. Su protección está orientada a prevenir las formas graves de la enfermedad durante los primeros dos o tres años de vida, pero no garantiza inmunidad en adultos ni evita el contagio en personas ya expuestas.
Consultada sobre la posibilidad de erradicar la enfermedad, Vázquez fue contundente: "Mientras haya personas, va a haber tuberculosis". Por eso, el foco está puesto en el diagnóstico temprano, el tratamiento completo y el seguimiento sostenido de cada caso y su entorno.
Entre las medidas de prevención recomendadas se incluyen: controlar a los familiares convivientes de una persona con tuberculosis, aplicar la vacuna BCG a todos los recién nacidos, cubrirse la boca con el pliegue del codo al toser o estornudar, ventilar diariamente los ambientes de la casa, aulas y espacios de trabajo, y mantener una alimentación equilibrada.