PRIMER EUROPEO EN 8VOS
Con un gol agónico de Haaland, Noruega venció a Costa de Marfil y jugará contra Brasil
La jerarquía de los fuera de serie suele aparecer cuando las papas queman y los caminos parecen cerrarse por completo. En el AT&T Stadium de Arlington, Dallas, la Selección de Noruega batalló hasta el final, venció por 2 a 1 a Costa de Marfil y sacó boleto directo a los octavos de final del Mundial 2026. El artífice del milagro escandinavo no fue otro que Erling Haaland, quien apareció en el epílogo del partido para vestirse de héroe y sellar una clasificación que desató los festejos vikingos en Texas.
Con este resultado, el cuadro de los 16 mejores del planeta sumó un verdadero plato fuerte que promete paralizar las pantallas: los noruegos se verán las caras en la próxima ronda ante Brasil, que venía de lograr su propia hazaña agónica frente a Japón.
Ráfaga de Nusa y paridad con suspenso marfileño
El duelo en Dallas expuso una paridad extrema entre dos seleccionados con propuestas sumamente físicas y verticales. Los dirigidos por Ståle Solbakken lograron romper la paridad a los 38 minutos de la primera mitad gracias a la desfachatez de su joya, Antonio Nusa, quien culminó una gran maniobra colectiva con un golazo que dejó sin respuestas al guardameta africano y decretó el 1-0 con el que se marcharon al descanso.
En el complemento, Los Elefantes adelantaron líneas, hicieron pesar su potencia en el mediocampo y acorralaron al conjunto europeo contra el arco de Ørjan Nyland. La insistencia marfileña tuvo su recompensa en los pies de Amad Diallo, quien frotó la lámpara para clavar otro golazo de antología, estampar el 1-1 parcial y ponerle un dramatismo absoluto a un desenlace que amenazaba con estirarse a la prórroga.
La市 de Haaland para destrabar la historia
El trámite del partido ingresó en terreno de fricción y nerviosismo. Noruega no encontraba las vías para asociarse y su máxima figura, Erling Haaland, deambulaba entre los centrales marfileños con muy pocas intervenciones y escaso abastecimiento. Sin embargo, al "Androide" no se lo puede descuidar ni un segundo.
Cuando restaban apenas cinco minutos para el pitazo final y el fantasma del tiempo extra sobrevolaba Arlington, Patrick Berg comandó un ataque punzante y sacó un centro milimétrico al corazón del área. Haaland leyó la jugada a la perfección, se anticipó a sus marcadores y la empujó al fondo de la red para firmar el 2-1 definitivo y desatar la locura en el banco de suplentes noruego.
Costa de Marfil quemó sus últimas naves en el tiempo de descuento, pero la muralla vikinga resistió con uñas y dientes para asegurar un triunfo histórico. Noruega sufrió, pero ya está entre los mejores del certamen y ahora se prepara para un choque de planetas absoluto frente al Scratch de Dorival Júnior.