SEMIFINAL
España le dio un baile a Francia y se metió en la final del Mundial
La jerarquía, el orden táctico y el hambre de gloria volvieron a fusionarse en el momento exacto. En una tarde histórica en el AT&T Stadium de Dallas, la Selección de España brindó una auténtica cátedra de fútbol, venció a Francia por 2 a 0 y se transformó en el primer finalista del Mundial 2026. El combinado dirigido por Luis de la Fuente ratificó su absoluto dominio en el Viejo Continente y sacó pasaje directo rumbo al partido por el título de la Copa del Mundo.
Los goles de Mikel Oyarzabal, desde el punto penal, y una joya de Pedro Porro en el complemento fueron suficientes para derribar los planes de un conjunto galo que lució maniatado y que jamás pudo encontrar la rebeldía de un Kylian Mbappé bien neutralizado por la defensa ibérica. Con este triunfazo, La Roja jugará la segunda final mundialista de su historia tras la consagración de Sudáfrica 2010.
Oyarzabal abrió el camino desde los doce pasos
El encuentro comenzó con la tensión típica de una semifinal del mundo, con Francia replegando líneas y España asumiendo la iniciativa a través de la circulación liderada por Rodri Hernández. A los 21 minutos, la paridad se rompió tras una desatención en el área francesa que decantó en una pena máxima cobrada por el colegiado salvadoreño Iván Barton.
Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad con una templanza absoluta y, con una ejecución sutil, engañó por completo a Mike Maignan para estampar el 1-0. El golpe descolocó a los vigentes subcampeones del mundo, que para colmo sufrieron la temprana salida por lesión del central William Saliba antes de la primera media hora de juego. España controló los tiempos y la ventaja con autoridad hasta el descanso.
La estocada de Porro y un final a puro control
En la segunda mitad, Didier Deschamps mandó a la cancha a Manu Koné y Désiré Doué buscando mayor verticalidad, pero la estructura de la Furia Roja no mostró fisuras. A los 58 minutos llegó el golpe de nocaut definitivo:
Tras una escalada brillante por la banda derecha y una triangulación precisa, el lateral Pedro Porro apareció en posición ofensiva para sacar un violento remate cruzado que infló la red francesa y decretó el 2-0 definitivo. Con el resultado a favor, el mediocampo español durmió el partido a base de posesión, frustrando cada arremetida de una Francia desesperada que terminó con Mbappé amonestado y sin respuestas futbolísticas.
Nueva York espera al nuevo rey del mundo
Con la clasificación en el bolsillo, la delegación española armará las valijas de inmediato con destino a la Costa Este. La gran final del Mundial se disputará el próximo domingo 19 de julio a las 16:00 horas en Nueva York, donde España buscará la segunda estrella de su historia.
Su rival saldrá del vibrante y electrizante cruce que protagonizarán este miércoles a las 22:00 horas la Selección Argentina e Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Por su parte, el golpeado combinado de Francia deberá conformarse con disputar el partido por el tercer puesto el sábado en Miami. Europa ya tiene a su máximo representante en la finalísima.