FEDERAL A
Fin de la negociación y castigo: Cipolletti colgó a Acevedo para defender el patrimonio del club
Una verdadera bomba al mentón sacudió la estantería del Club Cipolletti en las últimas horas de este martes. A través de un duro y directo comunicado oficial difundido en sus canales de comunicación, la comisión directiva del Albinegro anunció la decisión drástica de separar a Federico Acevedo del plantel profesional que disputa el Torneo Federal A, luego de que el futbolista rechazara las sucesivas ofertas para extender su vínculo legal con la institución.
La dirigencia del Capataz de la Patagonia no ocultó su profundo malestar por la postura del jugador, quien optó por cumplir el tramo final de su lazo contractual vigente para marcharse del club en condición de "libre", lo que privará a Cipolletti de percibir dinero por su salida o de asegurarse ingresos mediante porcentajes de transferencias futuras.
Un fuerte reproche institucional con nombres propios
El punto más álgido del comunicado emitido por el club radicó en el señalamiento público hacia la actitud de Acevedo, contrastándola con el comportamiento histórico de otros juveniles y figuras surgidas de las entrañas de la institución que supieron dejarle rédito económico a las arcas albinegras:
"Esta decisión nos llama la atención y sorprende la mala predisposición del jugador para con el Club Cipolletti, a diferencia de sus pares Gustavo Del Prete, Jeremías Langa, Maximiliano Amarfil, Nicolás Iachetti, entre otros, que cuando tuvieron la oportunidad de emigrar, renovaron contrato con el Club para que la institución pueda percibir un beneficio económico", sentenció la dirigencia con llamativa dureta en el texto oficial.
La comisión directiva dejó en claro que, de no mediar un vuelco rotundo en la postura del atacante, el contrato finalizará en los plazos establecidos bajo un régimen de total ostracismo deportivo, entrenando apartado del resto de sus compañeros dirigidos por el cuerpo técnico.
La defensa del patrimonio como bandera
El conflicto con Acevedo pone de manifiesto la política inflexible que busca implementar la conducción del club rionegrino en pos de resguardar las inversiones realizadas en las divisiones formativas. La sangría de futbolistas con el pase en su poder es un mal endémico del fútbol de ascenso, y en La Visera de Cemento decidieron plantar bandera.
"Como institución, creemos en la importancia de proteger el patrimonio del club y de seguir trabajando para que los procesos de formación y crecimiento de nuestros jugadores también se traduzcan en beneficios para el desarrollo de la institución. Al club lo hacemos, lo cuidamos y lo respetamos entre todos, ese será nuestro norte SIEMPRE", concluyó el comunicado. Con el Clausura del Federal A en plena disputa y el debut del Regional Amateur en el horizonte cercano del mes de agosto, Cipolletti prefiere priorizar la disciplina y el sentido de pertenencia por encima de las necesidades futbolísticas inmediatas.