2026-09-07

COTIZACIÓN INTERNACIONAL

Petróleo y gas se disparan juntos: el Brent roza los US$97 y el GNL europeo toca máximos en tres años

La escalada militar en el estrecho de Ormuz golpea con la misma fuerza en los mercados internacionales. Por qué también sube el GNL.

Los precios internacionales de la energía vuelven a acelerar este lunes: no solo el petróleo, que se acerca a los US$100 por barril, sino también el gas natural, que en Europa alcanza sus niveles más altos en más de tres años. Detrás de ambas subas hay una misma causa: la persistencia de los ataques entre Estados Unidos e Irán y la creciente inseguridad en el estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que circula cerca de una quinta parte tanto del petróleo como del gas natural licuado (GNL) que se comercia en el mundo.

El petróleo, cada vez más cerca de los US$100

El Brent, la referencia para Europa y Argentina, avanzó este lunes hasta ubicarse por encima de los 97 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, trepó hasta superar los 92 dólares. La suba se suma a las fuertes ganancias acumuladas la semana pasada: el Brent avanzó cerca de un 7,8% y el WTI casi un 10%, impulsados por la marcada caída del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

Antes de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Teherán, iniciada a fines de febrero, el Brent cotizaba en torno a los 73 dólares por barril, nivel al que había retornado tras un acuerdo de paz entre los países involucrados. Sin embargo, desde comienzos de julio el precio volvió a escalar ante nuevos desencuentros, y desde fines de agosto los ataques se reanudaron por completo tras casi un mes de relativa calma.

El repunte de este lunes se produce después de que fuerzas estadounidenses atacaran el fin de semana tres petroleros iraníes, según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM). Irán, por su parte, reportó un ataque contra una embarcación no tripulada estadounidense que navegaba por la zona. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, adelantó además que en los próximos días se anunciará una nueva "zona prohibida" cerca del estrecho, al que calificó como "completamente cerrado", y advirtió con sanciones a los buques que intenten cruzar sin coordinación previa con Teherán.

El gas natural, en su punto más alto en tres años

Pero si hay un mercado que refleja con la misma o mayor intensidad el impacto del conflicto, es el del gas natural. El precio de referencia europeo, el TTF holandés, cotiza este lunes en torno a los 74 euros por megavatio hora (€/MWh), con una suba diaria superior al 3%. El salto es todavía más marcado si se mira el mediano plazo: el gas europeo acumula un alza de más del 22% en el último mes y de más de un 120% respecto al mismo momento del año pasado.

El nivel actual del TTF es el más alto desde marzo, cuando el precio ya había reaccionado a un episodio previo de tensión entre Washington y Teherán, y se ubica entre los más elevados de los últimos tres años. Analistas de Goldman Sachs citados por Bloomberg advirtieron que, en un escenario donde las exportaciones energéticas de Oriente Medio solo se normalicen de manera gradual hacia 2027, el contrato de gas TTF para diciembre podría superar los 100 €/MWh.

Por qué sube tanto el gas

El encarecimiento del gas natural en Europa combina varios factores que se retroalimentan:

  • La parálisis del estrecho de Ormuz, por donde también transita una porción relevante del comercio mundial de GNL, retrasa los embarques provenientes del Golfo Pérsico.
  • Catar, uno de los principales exportadores mundiales de GNL, tenía previsto reanudar sus envíos a Europa en septiembre, pero esa posibilidad quedó en duda por la escalada bélica.
  • El llenado de los almacenamientos europeos avanza a un ritmo más lento de lo habitual: las reservas del continente se ubican en torno al 62% de su capacidad, por debajo del promedio de los últimos cinco años, justo cuando se acerca el fin de la temporada de inyección estival previa al invierno.
  • La demanda eléctrica se mantuvo elevada durante el verano boreal por las olas de calor, lo que restó margen para acumular reservas de cara a los meses fríos.

Esa combinación de bajo stock, menor oferta y demanda sostenida deja a Europa más expuesta a nuevos picos de precios si el conflicto entre Estados Unidos e Irán no se distiende antes de que arranque la temporada de calefacción.

Qué significa esto para los consumidores

Según estimaciones de Oxford Economics, los cambios en los precios mayoristas de la energía tardan en promedio unos seis meses en trasladarse por completo a las facturas de los hogares, aunque los plazos varían bastante entre los distintos países europeos. Es decir, si el actual nivel de precios resulta pasajero, el impacto en los recibos domésticos podría ser limitado; pero si la suba se sostiene en el tiempo, es probable que empiece a reflejarse gradualmente en las boletas de luz y gas de los consumidores europeos durante los próximos meses.

La otra cara: el gas cae en Estados Unidos

El fenómeno no es global: mientras el gas europeo se dispara, el Henry Hub, la referencia estadounidense, retrocede cerca de un 20% en lo que va de 2026. La brecha se explica porque Estados Unidos, convertido en gran exportador de GNL, cuenta con oferta abundante y no depende del estrecho de Ormuz para su abastecimiento interno, a diferencia de Europa, que sí sufre de lleno las consecuencias del conflicto en Oriente Medio.

La OPEP+ no mueve la producción de petróleo

En paralelo a la suba de precios, la alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudita y Rusia, decidió el fin de semana mantener sin cambios su producción de petróleo para octubre, interrumpiendo así una estrategia de aumentos graduales que llevaba más de un año en marcha.

"Los siete países participantes decidieron mantener para octubre de 2026 la producción requerida de septiembre de 2026", señaló la organización en un comunicado, en el que adelantó que la próxima reunión para evaluar la situación del mercado será el 4 de octubre. Varios de los 21 miembros de la alianza continúan enfrentando problemas de exportación por las interrupciones en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, además de los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas.

Qué puede pasar de ahora en más

Con el estrecho de Ormuz en el centro de la tensión geopolítica y sin señales claras de una nueva tregua entre Estados Unidos e Irán, los analistas no descartan que tanto el petróleo como el gas natural continúen escalando en las próximas semanas. Para el crudo, la barrera psicológica de los 100 dólares por barril aparece cada vez más cerca; para el gas europeo, el nivel a vigilar son los 100 €/MWh de cara a fin de año. La próxima reunión de la OPEP+, el 4 de octubre, y la evolución del conflicto en Oriente Medio serán claves para determinar si esta tendencia alcista se profundiza antes del inicio del invierno boreal.

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