2026-09-09

EVENTO

Petroleros homenajearon a Guillermo Pereyra y Rucci reivindicó la lucha que cambió al Sindicato

Una multitud participó del reconocimiento al histórico dirigente petrolero en Rincón de los Sauces. El Sindicato inauguró una estatua y una placa y volvió a reivindicar la unidad como parte de su legado.

Rincón de los Sauces volvió a encontrarse con una parte fundamental de su historia petrolera. Una multitud de trabajadores participó este miércoles del homenaje a Guillermo Pereyra, histórico conductor del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, en una jornada atravesada por los recuerdos, la emoción y un fuerte mensaje de unidad.

El acto se realizó en el nuevo Parque Industrial de Rincón de los Sauces, donde fueron descubiertas una estatua y una placa en memoria de Pereyra. La fecha elegida tuvo un significado especial: se cumplieron 27 años del histórico paro petrolero del 9 de septiembre de 1999, considerado por la organización como un punto de inflexión en la defensa de los trabajadores.

El secretario general del Sindicato, Marcelo Rucci, fue uno de los protagonistas de aquella jornada y recuperó durante su discurso las circunstancias que llevaron a los trabajadores a organizarse frente a los despidos, el deterioro de las condiciones laborales y lo que consideraban un avasallamiento de sus derechos.

Fuimos, planteamos lo que nos estaba pasando: despidos, condiciones de trabajo que no eran las que queríamos, avasallamiento. Y nos escuchó”, recordó Rucci sobre el papel que desempeñó Pereyra en aquel momento.

Para el actual conductor petrolero, lo sucedido aquel 9 de septiembre excedió ampliamente una medida gremial. “Fue un paro que cambió la historia, no solamente para nosotros como trabajadores, sino también para la industria”, afirmó.

La gesta de 1999 y el comienzo de otra etapa

Rucci destacó especialmente el contexto en el que se produjo aquella lucha. El Sindicato todavía no contaba con la estructura ni con la fortaleza que conseguiría posteriormente y, por eso, enfrentar aquel conflicto significaba asumir un desafío mucho mayor.

En ese momento costaba mucho más, porque no era un sindicato tan fuerte y tan grande como es ahora”, recordó.

Veintisiete años después, el homenaje buscó conectar aquella etapa con el presente de la organización. Para Rucci, una de las principales enseñanzas que dejó Guillermo Pereyra fue precisamente la necesidad de sostener la unidad de los trabajadores como herramienta para defender sus derechos.

“Ese fuego que tenemos los petroleros y que nos inculcó Guillermo lo tenemos que seguir teniendo. Tenemos que seguir entendiendo que en la unidad de los trabajadores está el futuro”, expresó ante los presentes.

La jornada también tuvo una dimensión personal para el secretario general, quien compartió durante años la conducción y la actividad sindical con Pereyra.

Fue un honor haber transitado tantos años de mi vida junto a un líder como Guillermo. Lo que nos enseñó, lo que nos hizo ver, a veces en una conversación, en una palabra o en un aliento, fue enorme”, señaló.

El reconocimiento se extendió además hacia quienes protagonizaron directamente aquella histórica medida de fuerza. Antes del descubrimiento del monumento, Rucci convocó al escenario a los trabajadores hoy jubilados que participaron del paro de 1999.

La respuesta fue un aplauso de la multitud, en reconocimiento a una generación que, desde la mirada de la organización, sentó las bases sobre las que posteriormente crecería el Sindicato.

Una estatua para mantener vivo el legado de Pereyra

El secretario adjunto Ernesto Inal también puso el foco sobre el legado que dejó el histórico dirigente y su influencia en la construcción de la organización petrolera.

Guillermo dio su vida por esta institución. Mueren aquellos que son olvidados y Guillermo Pereyra jamás será olvidado, porque si somos lo que somos es porque él marcó el primer paso”, afirmó.

El homenaje contó además con la participación de Martín Pereyra, quien recordó la relación de su padre con el Sindicato y especialmente su compromiso con los trabajadores.

Guillermo amaba esta organización y amaba defender a los trabajadores. Para él esto no era un trabajo, era su pasión”, expresó.

El descubrimiento de la estatua y la placa buscó convertir ese recuerdo en un reconocimiento permanente dentro de Rincón de los Sauces, una localidad profundamente vinculada con la actividad hidrocarburífera y con la propia historia del sindicalismo petrolero regional.

El cierre volvió a quedar a cargo de Rucci, quien trazó una línea directa entre aquella gesta de 1999 y los desafíos que puedan presentarse en el futuro.

No tengan ninguna duda de que acá vamos a estar, vamos a discutir y vamos a pelear por cada cosa que se presente”, aseguró.

Y completó con una definición que recibió especial fuerza en el aniversario: “Y si es necesario, vamos a ir a la lucha como fue en el año 99, ese año que marcó nuestra historia”.

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