2026-09-11

OTRO DÍA PERDIDO

Ludovico Di Santo reveló su fallida técnica de poesía en boliches y desató las risas de Mario Pergolini

El reconocido actor visitó el ciclo de eltrece y dejó a todos atónitos al revelar su insólito método de levante de su juventud.

La pantalla de Otro Día Perdido (eltrece) volvió a consagrarse como el espacio televisivo donde las celebridades se sacan el casette y revelan sus costados más insólitos de la mano de Mario Pergolini. En esta oportunidad, quien pasó por el estudio fue el carismático actor Ludovico Di Santo, protagonista de una charla descontracturada que transitó desde los recuerdos de sus épocas de boliche hasta las divertidas ocurrencias sobre nombres propios y paternidad. Lejos de presumir dotes de galán infalible, el invitado reconoció con total sinceridad que sus armas de conquista en la adolescencia eran, por lo menos, cuestionables: "Me dice: 'Encarate una mina'. Y yo era muy tímido. ¿Y qué hacía? Le decía poesías a las minas en los boliches... No me iba muy bien", admitió entre risas ante la mirada atónita del conductor.

Ante la incredulidad generalizada del panel, Di Santo se animó a recrear en vivo y en directo uno de sus recitados junto a Evelyn Botto, largando sin anestesia fragmentos de su particular repertorio: "El cutis como el durazno o como el papel de lija. Le doy importancia igual a cero al hecho que amanezcan con aliento afrodisíaco o insecticida". La estrafalaria descripción poética desató la rápida y filosa reacción sin filtro de Pergolini: "Un poco border la poesía", bromeó el conductor, sorprendido por las insólitas tácticas románticas del actor.

Del bullying infantil por su nombre de bautismo al debate por el look de su hijo Filipo

Lejos de abandonar el terreno de las anécdotas personales, la entrevista continuó profundizando en los pormenores de llamarse Ludovico, un nombre que, tal como señaló el propio conductor, no pasa desapercibido en ninguna etapa de la vida: "Cuando te das cuenta, en sala de 5 ya se empieza a complicar el panorama. Para bien o para mal, no pasás desapercibido", reflexionó el actor, reconociendo que de chico tuvo que aprender a lidiar con los inevitables apodos de sus compañeros de colegio.

En esa misma línea de originalidad a la hora de elegir denominaciones, el invitado sorprendió al revelar cómo bautizó a su hijo de 14 años: "Tengo un hijo, se llama Filipo... Me dio a elegir dos o tres nombres: eran Caetano, Filipo y no me acuerdo cuál más. Es italiano y lo hice de San Lorenzo", detalló orgulloso, provocando la inmediata y divertida chicana de Pergolini: "¿No te mira de vez en cuando y te lo dice? Pobre pibe", coronando una noche a pura risa.

Entre recuerdos de boliche donde la lírica fallaba por completo y la complicidad habitual de la pantalla de eltrece, Ludovico Di Santo demostró que el sentido del humor es, sin dudas, su mejor herramienta de conquista.

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