MATRIMONIO
Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casaron por civil después de seis años juntos en una ceremonia íntima
En el año 2020, cuando la pandemia nos encerró a cada uno en nuestras casas y nos alejaba de nuestras familias, ellos iniciaron una historia de amor que en estas horas llegó al punto más alto. Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casaron por civil en una sorpresiva ceremonia.
Durante la mañana del martes 15 de septiembre, la modelo y el cantante se presentaron en el Registro Civil de San Isidro y formalizaron su unión, frente a sus familiares y amigos más cercanos que pudieron acercarse al recinto.
Luego de seis años juntos, la pareja oficializó su vínculo ante la ley para demostrar el cariño que construyeron mutuamente. Ellos empezaron a coquetear en 2020, durante la pandemia, y esa barrera no los limitó a la hora de expresar sus sentimientos. Mantenían citas virtuales y se mensajeaban constantemente.
Además, Ortega fue uno de los bastiones fundamentales de Prandi durante su peor momento: el juicio contra Claudio Contardi, quien recibió una condena de 19 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal agravado en un contexto de violencia de género.
Unas 30 personas fueron invitadas por la pareja para presenciar su unión en matrimonio en el Registro Civil de San Isidro. Entre ellos se encontraban Evangelina Salazar y Palito Ortega, padres de Emanuel; los padres y la hermana de Julieta; los hijos de ambos protagonistas y amigos de la pareja. Sin embargo, los hermanos del cantante no se acercaron porque tenían otros compromisos y fueron avisados con poco tiempo de anticipación.
La sorpresa del matrimonio
Julieta Prandi se vio sorprendida por la presencia de un móvil de Intrusos (América TV) y contó que no quería que se conociera la noticia. “La idea era que no lo supieran”, contó entre risas. El dato surgió en la noche del lunes, cuando Ángel de Brito confirmó la celebración en LAM.
“No le avisamos a nadie, en algunos casos hasta ayer”, señaló Emanuel Ortega, ante la decisión de que fuera algo secreto y con pocos invitados. Y agregó: “Queríamos que fuera algo chico y que estuviera el que pudiera estar. Fue adrede, queríamos algo muy tranquilo”.