ECONOMÍA
El Presupuesto 2027 llegó al Congreso: las principales proyecciones económicas del Gobierno
El Gobierno nacional envió al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027, la hoja de ruta económica con la que Javier Milei buscará transitar el próximo año y que coloca nuevamente al equilibrio fiscal como uno de los pilares centrales de la administración nacional. Entre las principales variables se proyectan un crecimiento del Producto Bruto Interno del 4%, una inflación del 21,1% y un incremento del salario promedio del 25,4%.
La iniciativa ingresó a la Cámara de Diputados y comenzará su recorrido por la Comisión de Presupuesto y Hacienda durante octubre. Allí comenzará una negociación que no estará limitada únicamente a las cuentas nacionales: la discusión presupuestaria tendrá incidencia sobre otros acuerdos que el oficialismo necesita construir en el Congreso.
El Ejecutivo vuelve a colocar el resultado fiscal en el centro de su programa. Según la presentación oficial del Ministerio de Economía, el proyecto contempla superávit financiero por cuarto año consecutivo, una continuidad que el ministro Luis Caputo destacó públicamente como un elemento central de la política económica.
El escenario macroeconómico previsto por el Gobierno también incluye un tipo de cambio promedio de $1.728 durante 2027. Se trata de una estimación presupuestaria y, por lo tanto, no de una predicción exacta sobre la cotización que tendrá el dólar en cada momento del próximo año.
La otra apuesta importante está vinculada al comercio exterior. Las proyecciones incluidas en la iniciativa contemplan exportaciones de bienes y servicios superiores a los US$130.000 millones y un saldo comercial positivo por encima de los US$15.000 millones.
El equilibrio fiscal seguirá en el centro del programa
La orientación general del Presupuesto mantiene la línea económica que el Ejecutivo viene defendiendo desde diciembre de 2023. En el texto presentado, el Gobierno sostiene que preservar el equilibrio fiscal resulta necesario para continuar el proceso de estabilización macroeconómica y reducción de la inflación.
Caputo había anticipado además que el resultado financiero positivo volvería a ocupar un lugar central en las cuentas públicas de 2027. El ministro sostuvo que el próximo ejercicio completaría cuatro años consecutivos con ese resultado y lo presentó como un hito de la gestión económica.
Junto con la disciplina fiscal, el proyecto anticipa como prioridades mejorar la eficiencia de las políticas públicas, avanzar sobre la modernización y simplificación estatal, fortalecer seguridad y defensa y modificar la ejecución de la obra pública.
Los principales lineamientos fueron analizados previamente dentro de la mesa política del oficialismo, en un contexto en el que la Casa Rosada comienza a trasladar buena parte de su agenda hacia el Congreso.
Esta vez, sin embargo, Milei no realizará personalmente la presentación del Presupuesto ante los legisladores, como ocurrió anteriormente. El tratamiento técnico quedará en manos de funcionarios del área económica durante el trabajo parlamentario.
La discusión formal se producirá en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que ya mantiene actividad legislativa durante septiembre por otros expedientes.
Una negociación que excederá al Presupuesto
La importancia política de la iniciativa excede las variables económicas proyectadas para el próximo año.
La Casa Rosada necesitará construir acuerdos con diferentes bloques para avanzar con el Presupuesto y esa negociación puede entrecruzarse con otros proyectos que forman parte de la agenda legislativa nacional, en un escenario marcado además por el calendario electoral de 2027.
El oficialismo cuenta con sectores que habitualmente han acompañado distintas iniciativas del Ejecutivo, pero la discusión presupuestaria requerirá acuerdos artículo por artículo y negociaciones con fuerzas provinciales y bloques dialoguistas.
Para los gobernadores, además, las planillas presupuestarias constituyen una pieza relevante porque permiten analizar qué recursos, transferencias e inversiones contempla Nación para cada jurisdicción.
El debate parlamentario se producirá también mientras el Ejecutivo busca avanzar con otras iniciativas y reformas. Esa simultaneidad convierte al Presupuesto en una herramienta política adicional dentro de las conversaciones que se desarrollarán durante los próximos meses.
Desde el Gobierno transmiten confianza respecto de la posibilidad de conseguir su aprobación, aunque reconocen que el escenario legislativo requiere negociaciones tanto en Diputados como posteriormente en el Senado.
El punto de partida ya quedó establecido: 4% de crecimiento económico, 21,1% de inflación, dólar promedio de $1.728 y exportaciones superiores a US$130.000 millones son algunas de las principales variables sobre las que el Ejecutivo construyó su escenario para 2027.