2026-09-17

FINAL DEL REALITY

Quince años después de su primer paso: Sol Abraham se consagró campeona de Gran Hermano

En una definición para el infarto que superó los treinta millones de votos, la participante tucumana se impuso ante Yisela "Yipio" Pintos con el 51,8% de los apoyos.

La pantalla de Telefe vivió una de las noches más memorables de los últimos tiempos al coronar a la imponente ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada. Con una tensión que se palpitaba en cada rincón del país, la gran final enfrentó a dos de las jugadoras más fuertes de la temporada: Solange "Sol" Abraham y la humorista uruguaya Yisela "Yipio" Pintos. Tras conocer el resultado definitivo que la proclamó campeona con el 51,8% de los votos positivos, la tucumana rompió en llanto y lanzó un eufórico "¡Jaque mate!" antes de apagar las luces de la casa más famosa del mundo.

El triunfo de Sol no hace más que coronar una historia de perseverancia y transformación personal que se gestó durante una década y media. Aquella joven de 21 años que en 2011 ingresó al reality bajo el nombre de Solange Gómez —llegando a permanecer 126 días aislada antes de quedar a las puertas de la final ganada por Cristian U— regresó en esta edición totalmente renovada, con 37 años, una estética diferente y la firme convicción de completar el casillero que le había quedado pendiente. Con su victoria, además, logró un hito histórico para el formato: convirtió a Tucumán en cuna de campeonas al repetir la hazaña que Marianela Mirra había conseguido diecinueve años atrás, en el 2007.

De modelo y conductora a la maternidad: el camino que la preparó para la revancha

Detrás de este nuevo perfil se esconde una trayectoria marcada por altibajos mediáticos y profundos cambios personales. Tras su primera experiencia televisiva en 2011, Abraham incursionó con éxito en el modelaje publicitario, desfiló para importantes marcas y condujo ciclos en canales como Canal 9, MTV Latinoamérica y Fox Sports, además de incursionar en el mundo de los podcasts con su ciclo El Casting y lanzar su propia marca de indumentaria infantil.

Sin embargo, la vida la llevó a priorizar su rol familiar tras casarse en 2015 con el productor Marcelo Da Corte y dar a luz a su hija Delfina en 2017, un período en el que decidió alejarse de los medios. Tras su posterior separación y con las herramientas de la madurez a flor de piel, la participante ingresó a esta edición dorada dispuesta a demostrar que su paso anterior había sido solo un ensayo.

Entre premios millonarios compuestos por 70 millones de pesos, intereses y una vivienda prefabricada, Sol Abraham cerró un círculo perfecto de 174 días de convivencia, transformando la espina de su pasado en la gloria dorada de la consagración definitiva.

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