CAMBIOS
Vaca Muerta Near Zero: cómo lograr reducir al mínimo las emisiones de metano y dióxido de carbono
Neuquén tiene como propósito reducir las emisiones de dióxido de carbono a niveles cercanos a cero en el sector del oil & gas. Para entender mejor en qué consiste este objetivo y cómo las empresas pueden acompañar el proceso, Cumbre Energética contactó a Claudio Alberto Giménez, ingeniero industrial, quien explicó los principales desafíos que enfrenta la industria.
“El objetivo de la provincia es intentar bajar la emisión a nivel de explotación petrolera. Con Vaca Muerta, estamos frente a un yacimiento importante”, señaló. En este contexto, explicó que el aumento de la temperatura global está directamente relacionado con el efecto invernadero y las emisiones generadas por distintas actividades productivas.
“El CO2 o dióxido de carbono es el que proviene de las combustiones, son reacciones químicas y parte de eso son las emisiones”, detalló Giménez. Sin embargo, remarcó que dentro de la actividad energética también existe una preocupación especial por el metano, debido a su elevado potencial de calentamiento global en comparación con el dióxido de carbono.
Según explicó, estos gases contribuyen al efecto invernadero al acumularse en la atmósfera y retener parte de la energía térmica. Este proceso genera un aumento de la temperatura promedio del planeta y contribuye al cambio climático.
El control de las emisiones en Vaca Muerta
Neuquén avanzó en la creación de un ley durante el 2025 vinculado a los procedimientos para que las empresas puedan medir y reportar sus emisiones mediante diferentes tecnologías de detección. “Hay muchas fugas o pérdidas que no se conocen porque el gas es inodoro e incoloro. El objetivo es minimizar esa emisión”, explicó el ingeniero.
En este sentido, Claudio Alberto Giménez aclaró que durante algunas etapas de la producción resulta difícil eliminar completamente las emisiones, pero sí es posible reducirlas. “Cuando se produce hay una etapa que no se puede evitar la emisión sino aligerar”, sostuvo.
Uno de los puntos centrales son los flares, también conocidos como antorchas o “chimeneas”, que se utilizan en las instalaciones petroleras y gasíferas como un mecanismo de seguridad para quemar gases cuando existe una situación que requiere liberar presión o controlar el proceso.
Sin embargo, la industria trabaja en nuevas alternativas para reducir su utilización. “La idea es cuando el campo ya está en producción, las instalaciones tengan la mínima pérdida posible”, afirmó el especialista en AM Cumbre 1400.
Finalmente, señaló que existen empresas que ya desarrollan tecnologías destinadas a reutilizar ese gas en lugar de quemarlo, mientras avanzan diferentes proyectos para disminuir progresivamente las emisiones asociadas a la producción de Vaca Muerta.