CONVENIO
UFLO Universidad y Neuquén llevan ciencia a Chorriaca para transformar la gestión de residuos
Una problemática cotidiana de Chorriaca será abordada mediante investigación y conocimiento científico aplicado directamente en el territorio. UFLO Universidad, la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo (ANIDE) y la Comisión de Fomento pusieron en marcha un proyecto para desarrollar un sistema integral de gestión de residuos adaptado a las características de esta localidad del norte neuquino.
El punto de partida muestra la magnitud del desafío: actualmente Chorriaca no cuenta con ninguno de los eslabones funcionales de un sistema de tratamiento de residuos. No existe separación inicial, tampoco funciona una recolección domiciliaria y la localidad carece de plantas de transferencia o clasificación.
Ante esa situación, la disposición de los residuos se realiza actualmente mediante quemas individuales en fosas domiciliarias. La problemática había sido incorporada por el gobierno local al Banco Provincial de Problemáticas Regionales de ANIDE y ahora será abordada mediante un proyecto que combinará investigación, trabajo comunitario y aplicación práctica.
La iniciativa surgió de un convenio entre el Gobierno de la Provincia del Neuquén, ANIDE, la Comisión de Fomento de Chorriaca y UFLO Universidad, como integrante del sistema científico-tecnológico. El acuerdo forma parte de cinco proyectos de investigación, desarrollo e innovación financiados para atender problemáticas estratégicas en diferentes regiones de Neuquén.
“Es muy importante generar, desde el Estado, más apoyo para la ciencia y la tecnología. Sin investigación y sin ciencia no hay progreso”, expresó el gobernador Rolando Figueroa durante la actividad en la que se formalizaron los acuerdos.
El primer objetivo: reducir lo que actualmente se quema
El equipo decidió concentrar una parte central del proyecto en los residuos orgánicos, principalmente restos de comida y poda, debido a que representan una proporción significativa de los desechos que actualmente terminan quemándose.
La alternativa será avanzar con el compostaje para reducir desde el origen el volumen que necesita una disposición final.
El proyecto tendrá dos etapas de seis meses cada una. Durante la primera se realizará un diagnóstico para conocer cuánto residuo genera cada hogar y qué proporción corresponde a cada tipo de material.
También se relevará el terreno para definir un sitio de disposición final, se diseñará de manera participativa el sistema de compostaje y se realizarán instancias de validación junto con la comunidad.
La segunda etapa trasladará esa planificación al territorio. Está prevista la instalación y distribución de composteras domiciliarias y comunitarias, la habilitación del sitio de disposición final y la puesta en funcionamiento de puntos estratégicos para acumular materiales reciclables.
Una vez implementado el esquema, habrá un período de monitoreo para evaluar su funcionamiento y realizar los ajustes necesarios.
El proyecto tendrá además un componente educativo y comunitario. Se prevén líneas específicas de trabajo con las instituciones educativas de Chorriaca y la comunidad Mapuche, incorporando una perspectiva intercultural en los talleres sobre compostaje y separación de residuos en origen. También habrá capacitación para el personal municipal.
Un sistema que pueda continuar funcionando sin asistencia externa
UFLO llegará a Chorriaca con una experiencia previa desarrollada desde su Centro de Innovación Ambiental y Seguridad Laboral. El equipo creó y validó en la sede Cipolletti un protocolo propio para estudiar la composición de los residuos.
La metodología contempla siete días de relevamiento, la separación y análisis de una muestra de bolsas y posteriormente la extrapolación de esos resultados al volumen semanal.
Esa experiencia permitió detectar una proporción de residuos orgánicos superior a la media observada en los antecedentes utilizados para la comparación, lo que llevó al equipo a profundizar su trabajo sobre alternativas para aprovechar este tipo de materiales. Ese conocimiento será trasladado ahora a Chorriaca.
La Universidad aportará además transporte para los viajes al Alto Neuquén, instrumental y elementos de protección personal necesarios para desarrollar las tareas de campo.
Estudiantes de UFLO también participarán del proyecto mediante prácticas en territorio, integrándose a las etapas de relevamiento y posterior evaluación.
Por la Universidad participaron de la firma del convenio el vicerrector general, Christian Kreber, y el director del proyecto, Emiliano Liciotti. El acuerdo fue suscripto junto con el presidente de la Comisión de Fomento de Chorriaca, Adrián Quilapi, y el secretario ejecutivo permanente de ANIDE, Joaquín Perren.