2026-09-29

HISTORIA DE VIDA

De campeón con River a remisero: tuvo siete propiedades, pero perdió su fortuna por una circustancia familiar

"El Gringo" fue una pieza del histórico River de Ángel Labruna que cortó 18 años sin títulos y conquistó tres campeonatos con el Millonario, pero un problema familiar lo llevó a perder toda su inversión y ahora trabaja como remisero.

El retiro para un futbolista puede ser sinónimo de una nueva etapa ligada al deporte, ya sea como entrenador, dirigente o comentarista en un programa de televisión. Son varios los ejemplos de ello, pero a veces el deportista puede caer en el ostracismo y, tras un problema, tener que reconstruir su vida nuevamente.

Una figura de River Plate que fue multicampeón con el club, compartió línea defensiva con Daniel Passarella y Norberto Perfumo, disputó más de 100 partidos con la casaca millonaria y llegó a tener siete departamentos a su nombre; hoy tiene otra realidad: trabaja como remisero para llegar a fin de mes.

Héctor Ártico fue uno de los elegidos por Ángel Labruna para devolver la gloria al equipo millonario, sumido en una crisis futbolística de más de 15 años sin ser campeón. Surgido en las inferiores de Talleres, uno de los ídolos máximos de River Plate lo llevó después de haberlo dirigido en el equipo cordobés.

Junto a Daniel Passarella y Norberto Perfumo fue uno de los bastiones defensivos para que River lograra cortar una sequía de títulos de 18 años después de conseguir el Nacional de 1975 y el Metropolitano de 1977. Después del Millonario, defendió las camisetas de Vélez, Estudiantes, Unión, Talleres, Tigre y Defensores Unidos.

Durante su etapa como futbolista amasó una gran fortuna y trató de asegurar su futuro económico con diferentes inversiones: abrió un local de comidas en Palermo y compró siete departamentos en el barrio de Belgrano. "Había hecho inversiones interesantes, al punto que llegué a tener siete departamentos", señaló el exdefensor sobre una de sus formas de encontrar la estabilidad financiera tras su retiro.

Una circustancia familiar cambió su vida

Sin embargo, todo ese negocio inmobiliario fue rematado por la salud de su padre, quien fue diagnosticado con cáncer. Héctor Ártico decidió darle el mejor tratamiento posible y decidió vender cuatro de esas propiedades. Además, las tres restantes se las quedó su exesposa tras la separación.

"De un día para el otro decidió terminar la relación y hasta cambió la cerradura de la casa donde vivíamos. Fue un momento muy duro, pero salí adelante con trabajo", destacó el exfutbolista.

Tras quedarse sin propiedades y dinero, Ártico empezó a manejar un remis por las calles de Buenos Aires. Luego volvió a su Colonia Caroya natal, donde continuó con el oficio y transportando motores hasta la pandemia. "Laburo de lunes a lunes y no tengo ningún problema. El retiro nos cuesta a todos, pero desde chico tenía incorporada la cultura del trabajo", sentenció.

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