OTRO DÍA PÉRDIDO
Frankkaster contó cómo nació 9z y el sacrificio que hizo para convertirlo en un gigante de los esports
El nombre Francisco Postiglione puede que no te remita a ningún personaje, pero su seudónimo Frankkaster puede que sí. Uno de los primeros streamers más conocidos de Argentina visitó los estudios de Otro Día Perdido (El Trece), programa que conduce Mario Pergolini, y comentó cómo fueron los inicios de 9z, el equipo de esports más respetado de Latinoamérica.
Durante su presencia en el show de entrevistas, el joven empresario repasó cómo nació la idea de crear un equipo competitivo de videojuegos y los problemas a la hora de conseguir el apoyo económico para sostenerlo en el tiempo y mantener al talento dentro de su sociedad.
Los comienzos datan de comienzos de esta década, cuando estaba de moda jugar modos cooperativos de manera online y contra otras personas, como Fortnite, muy popular entre los streamers y jugadores casuales. "En ese momento el boom había sido el Fortnite. El primer equipo competitivo que armamos fue el de Fortnite, que de hecho hasta yo jugaba en ese equipo", destacó Frankkaster.
El influencer señaló que el equipo se creó para ser un espacio recreativo e informal para unir más al grupo de amistad. "Imagínate que era para reírnos y boludear. Pero todo el mundo quería jugar Fortnite", fue la frase que retumbó en la cabeza de Mario Pergolini.
Sin embargo, el crecimiento de 9z fue exponencial y fueron cruciales la llegada de dos jugadores profesionales de la escena competitiva: Zeko, un streamer con un nivel superior a la media y que ayudó al crecimiento del equipo, y King, un joven jugador de Fortnite que fue noticia a nivel nacional tras conseguir un millón de dólares en un campeonato.
"El primer boom lo tuvimos cuando contratamos a King, que fue el primer boom en los Esports de Argentina. Más que nada porque en los medios se hablaba de que ganó un palo verde", señaló. Y agregó: "El revuelo era ese y ese es uno de los motivos por los cuales no vine mucho más a la tele, porque decían ‘Ah, este pibe juega a los jueguitos, ganó un palo verde y está pelotudeando’", indicando que los medios adoptaron un pensamiento hostil hacia ellos.
Así consiguió el sustento para crecer al equipo
El dinero fue un problema constante durante los inicios de 9z y Mario Pergolini le preguntó de dónde sacó la plata para mantener una organización con jugadores con un sueldo mensual mientras realizaba transmisiones en vivo por Twitch u otras plataformas.
"Cuando arranqué, yo streameaba en Twitch, me pagaba bien, era una época muy buena, donde todos miraban streams, pero no te daba para pagar 40 sueldos", aclaró Frankkaster en Otro Día Perdido.
Aunque eso no fue suficiente, porque recordó el cambio necesario para mantener su equipo de esports a flote. "Y nada, me prostituí, me fui a Nimo, una plataforma china, que me pagaba 10 veces más y dije ‘fue, vendo mi carrera’, pero tengo un contrato de un año y me la juego a ver qué pasa", aclarando que solo duró 12 meses.
Durante ese pasaje consiguió el apoyo de ciertas marcas y alcanzó el crecimiento suficiente para sostenerse por sí mismo y ser uno de los equipos competitivos más importantes de Sudamérica, con resultados sorprendentes en campeonatos mundiales.