INSÓLITO
"Una lloradita y a seguir": el dramático accidente de Rocío Robles en MasterChef
El vértigo, la presión del reloj y las exigencias técnicas suelen jugarle malas pasar a los famosos que participan en el certamen gastronómico más visto de la televisión argentina. Quien experimentó un verdadero calvario emocional en la última emisión de MasterChef Celebrity (Telefe) fue Rocío Robles, durante una exigente noche de beneficios centrada en la compleja elaboración de lenguado con un límite estricto de solo 25 minutos para el uso de electricidad y gas. En medio del apuro por terminar su preparación, la periodista deportiva protagonizó un accidente que desató sus lágrimas y movilizó a todo el estudio.
Todo se precipitó cuando la concursante se dio vuelta buscando pedirle un medio limón prestado a La Negra Vernaci —asistencia que Sebastián Presta le acercó de inmediato— y, sin advertirlo, soltó la miniprocesadora que contenía la totalidad de su puré, el cual terminó irremediablemente esparcido por el piso. "Lo tiré todo. No, no, no. Tengo ganas de llorar. Te juro. No me hablen porque voy a llorar y no tengo tiempo" se lamentó angustiada ante las cámaras, mientras intentaba rescatar penosamente los mínimos restos que habían quedado en el fondo del vaso.
De la tragedia al oro: el operativo rescate de Betular y un plato consagratorio
Ante las lágrimas de la participante, la reacción del jurado estuvo lejos de ser punitiva. Damián Betular abandonó su rol habitual para convertirse en el héroe de la jornada: apareció al instante con balde y secador de piso en mano para limpiar el desastre, mientras consolaba a la periodista con su característico humor: "¿Estás angustiada?... No pasa nada, te quedó divino. Te hizo un favor que se te caiga, porque le ibas a poner una barbaridad, una sopa". Acto seguido, el pastelero arengó al resto de sus compañeros exigiendo solidaridad: "Tenemos una compañera angustiada, chicos, o sea, colaboremos". De inmediato, Lizy Tagliani corrió a abrazarla y Edith Hermida se ofreció a auxiliarla en las estaciones de trabajo.
Para cerrar el episodio y devolver la calma al estudio, Betular dejó una frase que ya es marca registrada del ciclo: "Está colapsada, colapsom. No pasa nada, una lloradita y a seguir". Y vaya si siguió: a pesar del desastre inicial, Rocío logró rearmar su lenguado a la romana con puré de brócoli, zanahorias grilladas y alioli de yogur, un menú que no solo conquistó el paladar de Germán Martitegui, sino que terminó consagrándola como la gran ganadora de la noche al colgarse la codiciada medalla dorada de la semana.