ALERTA
Más agua en los ríos de Neuquén: qué pasa con las represas y las actividades recreativas
Neuquén incrementa la erogación preventiva de agua desde los embalses y evalúa suspender actividades de navegación, pesca y recreación por el aumento de los caudales. Así lo informó la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, tras la reunión del Comité de Emergencia activado el martes.
La funcionaria señaló que los controles técnicos aportaron tranquilidad sobre el estado de las represas frente a las lluvias persistentes. Según explicó, los equipos de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y del Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) descartaron un riesgo de rotura asociado a este fenómeno meteorológico.
Las evaluaciones fueron compartidas durante el encuentro de coordinación, en el que se analizaron las condiciones de las cuencas y las medidas necesarias para responder a las precipitaciones extraordinarias.
Qué mostraron los controles sobre las represas
Ortiz Luna indicó que los organismos presentaron información obtenida mediante sensores y mediciones de distintos indicadores, utilizados para seguir las condiciones de las represas y sus volúmenes de agua.
“Los equipos de recursos hídricos de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas y del Organismo Regulador de Seguridad de Presas confirmaron, mediante sensores e indicadores, que no existe riesgo de rotura de las represas ante este fenómeno meteorológico”, sostuvo.
La secretaria explicó que las mediciones mostraron una diferencia entre las condiciones registradas y los niveles considerados críticos. En ese contexto, la mayor liberación de agua tiene carácter preventivo y busca evitar que los embalses alcancen esos límites.
El monitoreo continúa mientras persisten las lluvias. La evaluación transmitida por la funcionaria se refiere específicamente a la seguridad de las represas frente al escenario meteorológico analizado por los equipos técnicos.
Más caudal en las riberas y posibles restricciones
El aumento de las erogaciones tendrá consecuencias sobre los sectores ribereños. Ortiz Luna advirtió que el mayor caudal puede afectar áreas naturales de evacuación del agua, donde señaló que no debería haber asentamientos ni población.
También diferenció la situación de los embalses de los efectos que pueden provocar las tormentas sobre ríos, arroyos y cañadones. Las precipitaciones concentradas en esos sectores pueden activar escurrimientos, como los registrados en Añelo.
Por ese motivo, se analiza una eventual suspensión de la navegación, la pesca y las actividades recreativas en espacios de agua. La decisión dependerá de la evolución de los caudales y todavía no fue anunciada como una restricción vigente.