EMOCIÓN EN LAS PISTAS
Cris Morena celebró con profundo orgullo la primera victoria de Valentín Yankelevich en el TC2000
El automovilismo nacional vivió una de las jornadas más memorables y emocionantes de toda la temporada luego de que el talentoso Valentín Yankelevich se alzara de manera magnífica con su primer triunfo absoluto en el exigente campeonato de TC2000. A bordo de un potente Toyota Corolla Cross GR-S y representando con enorme orgullo al equipo Toyota Gazoo Racing durante su vertiginosa temporada debut, el joven piloto de 23 años se impuso con absoluta autoridad en el autódromo Parque Ciudad de General Roca, coronando un fin de semana verdaderamente soñado que desató la alegría desbordante de sus seres queridos, amigos, allegados y fieles fanáticos en todo el país.
Ante semejante hito deportivo, la emoción colectiva se trasladó rápidamente a las plataformas digitales, donde su abuela, la reconocida productora Cris Morena, no dudó en dedicarle un sentido y conmovedor mensaje público: "¡¡Maravilloso nietito queridooo!! Qué alegría más grande verte alcanzar este sueño… ¡Tu primera victoria en el TC2000 es apenas el comienzo de todo lo que viene! Te amo y te admiro muchísimo… ¡Felicitaciones, campeón!", escribió con el corazón en la mano, generando una inmediata marea de afecto y superando holgadamente los 22.000 'me gusta' en su cuenta oficial de Instagram.
Un triunfo dedicado al cielo y la búsqueda de su propia identidad
El gran logro deportivo tuvo un profundo contenido emocional para Valentín, quien decidió dedicarle la consagración a la entrañable memoria de su madre, Romina Yan, fallecida en el año 2010. Visiblemente conmovido tras la bajada de la bandera a cuadros, el deportista reveló el íntimo diálogo que mantuvo con ella en plena competencia: "En la vuelta previa le hablé, le decía: 'Por favor, vamos, es nuestro momento'", recordó con la voz quebrada, agregando que sintió su compañía constante hasta cruzar la meta de manera victoriosa.
Más allá de la enorme repercusión de la victoria en los portales de noticias, el piloto reflexionó con absoluta madurez sobre el significado personal de este hito tras un año repleto de exigencias y duros obstáculos superados: "Era importante para mí demostrarme a mí mismo que me merezco estar donde estoy, que me merezco el lugar, que no tengo solo un apellido". Entre emotivas dedicatorias al cielo, el apoyo incondicional de su familia y el aliento de su equipo, Valentín Yankelevich coronó una jornada inolvidable.