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Compró un auto usado y se lo secuestraron en Viedma por una deuda del dueño anterior

El conductor, de 54 años, aseguró que había comprado el auto hacía un año, pero tenía una orden de secuestro por una deuda del anterior titular.

Un Toyota Corolla que tenía un pedido de secuestro vigente por una deuda bancaria fue localizado durante un operativo de seguridad vial en el acceso norte de Viedma, provincia de Río Negro. El procedimiento se realizó luego de que el sistema Anillo Digital detectara que el vehículo registraba un requerimiento judicial emitido en Neuquén. La orden estaba vinculada con una causa de ejecución prendaria iniciada por el Banco Supervielle contra el anterior titular del automóvil. El conductor, un hombre de 54 años domiciliado en San Antonio Oeste, aseguró que había comprado el vehículo aproximadamente un año atrás y desconocía la situación judicial que pesaba sobre el rodado.

El procedimiento comenzó a las 17:27, cuando efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial recibieron una alerta electrónica sobre la circulación del Toyota Corolla. A partir de esa información, los agentes desplegaron un operativo de búsqueda y consiguieron localizarlo en uno de los accesos a la capital rionegrina. Al identificar a sus ocupantes, constataron que el conductor viajaba acompañado por su esposa y su suegra. Posteriormente, una consulta con el área de Automotores de Neuquén permitió establecer que el vehículo tenía una orden de secuestro dictada el 23 de abril de 2026 por un Juzgado de Juicios Ejecutivos de esa provincia.

La Justicia ordenó secuestrar el vehículo, pero no imputó al conductor

Una vez confirmada la vigencia del requerimiento, los efectivos trasladaron el automóvil y a su conductor hasta una dependencia policial para completar las actuaciones correspondientes. La situación fue comunicada a la Fiscalía Descentralizada de San Antonio Oeste, que tomó intervención para determinar los pasos a seguir. El fiscal Gustavo Arbues dispuso iniciar las actuaciones relacionadas con el secuestro y mantener el vehículo a disposición del juzgado neuquino que había solicitado la medida. Sin embargo, no se formuló ninguna imputación penal contra el hombre de 54 años, ya que el requerimiento estaba relacionado con un proceso judicial por una deuda prendaria.

Según la información oficial, la causa se originó por una ejecución promovida por el Banco Supervielle contra quien figuraba anteriormente como titular del Toyota Corolla. El actual conductor manifestó haber adquirido el automóvil cerca de un año antes del procedimiento, aunque sobre el vehículo continuaba vigente la orden judicial de secuestro. La intervención policial permitió hacer efectiva la medida dispuesta en Neuquén, sin que se informaran detenciones ni acusaciones penales contra sus ocupantes. El automóvil quedó sujeto a las decisiones del juzgado interviniente, mientras se desarrollan las actuaciones correspondientes al proceso de ejecución prendaria.

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