lunes 21 de septiembre de 2026

Silencio desde Nación y cuentas impagas: la PIAP en riesgo total

La Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito, atraviesa un momento límite: una deuda acumulada de casi 5.000 millones de pesos por parte de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) pone en jaque su funcionamiento diario. La falta de pagos impacta directamente en servicios esenciales, el salario de los trabajadores y la posibilidad de sostener proyectos productivos clave.
25/06/2025

La Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito, atraviesa un momento límite: una deuda acumulada de casi 5.000 millones de pesos por parte de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) pone en jaque su funcionamiento diario. La falta de pagos impacta directamente en servicios esenciales, el salario de los trabajadores y la posibilidad de sostener proyectos productivos clave.

La empresa ENSI, que opera la planta, advirtió que la situación se agrava semana a semana. La CNEA, propietaria del activo, lleva más de cuatro meses sin transferir los fondos comprometidos, lo que genera un ahogo financiero que amenaza con paralizar por completo las actividades. Solo en junio, se sumarán más de 1.300 millones adicionales a la deuda existente, sin señales claras de una solución inmediata.

Desde el gobierno neuquino ya se elevaron múltiples reclamos a Nación, según explicó Rubén Etcheverry, ministro de Planificación y presidente de ENSI, la respuesta que reciben es siempre la misma: no se están liberando partidas presupuestarias. Este incumplimiento contradice los compromisos firmados meses atrás para garantizar la operatividad mínima de la planta durante el año.

Lo más preocupante es que esta situación podría hacer caer oportunidades de inversión internacional. Una de las más avanzadas era con la empresa canadiense Candu Energy, interesada en cerrar un acuerdo de largo plazo para el suministro de agua pesada para su nuevo reactor. La incertidumbre actual pone en pausa ese tipo de negociaciones estratégicas.

Además del freno a su crecimiento, la PIAP arrastra deudas con prestadores de servicios, proveedores de energía, transporte de personal y organismos estatales. La falta de pago  complica el cumplimiento de obligaciones laborales, como salarios y aguinaldos. Mientras tanto, una de las plantas industriales más importantes del país se enfrenta al riesgo real de quedar completamente paralizada.