viernes 4 de septiembre de 2026

Pelea por los precios de las garrafas: mucha diferencia cruzando el río

30/07/2025

Una gran diferencia de precios se observa en la venta de las garrafas de gas de diferente kilaje entre las ciudades de la región que están de un lado y del otro del río Neuquén. Un informe especial del periodista Juan Berón, a cargo del móvil de AM Cumbre desnudó esos valores y además mostró una sórdida pelea por ofertas en los comercios de los sectores donde no hay red domiciliaria de gas.

De acuerdo con la información a la que accedió el periodista, entre la ciudad de Neuquén y la rionegrina Cinco Saltos, las diferencias en las garrafas de 10 kilos (la más popularmente usada), puede superar los 15 mil pesos.

En el informe radial se indicó que en la ciudad de Neuquén una distribuidora ubicada en el Parque Industrial ofrece las garrafas de 10 kilos a 18 mil pesos y las de 15 kg. a 28 mil.

Las mismas se pueden encontrar en comercios de barrios periféricos o de la zona de Colonia Nueva Esperanza a 28 mil pesos la de 10 kilos y las de 15 kilos a 35 mil pesos. El recargo en esa cadena de comercialización alcanza los diez mil pesos en el caso de las garrafas que más se utilizan.

Pero en el caso de querer ahorrar en esas compras y se tiene movilidad, se puede cruzar el río Neuquén y llegar hasta la ciudad de Cinco Saltos, donde la garrafa más común se consigue a 13 mil pesos. Es decir: cinco mil pesos menos que en la distribuidora de Parque Industrial y 15 mil pesos menos que en los comercios de la periferia neuquina.

En esa ciudad, a la vera de la ruta 151, un comercio que trae garrafas desde Bahía Blanca, ofrece las de 15 kilos a 19.500 pesos, es decir 8.500 pesos menos que en la distribuidora neuquina y 15.500 pesos menos que en los comercios ubicados en los barrios alejados de la capital neuquina.

En cuanto a los envases, se ofrecen a la venta en la ciudad de Neuquén a precios que oscilan entre los 50 y los 90 mil pesos, siempre con las diferencias acostumbradas en cuanto al color del envase. El blanco corresponde a la empresa de gas oficial YPF, mientras que las de otros colores a envasadores privados.

La desregulación de los precios

A principios de este mes de julio, el gobierno nacional reformó el marco regulatorio del gas licuado de petróleo (GLP) y recortó su participación directa en los aspectos económicos y operativos del sector, limitándose al control de seguridad.

La medida quedó formalizada mediante el Decreto 446/2025, en él se establece que la Secretaría de Energía ya no intervendrá en cuestiones relacionadas con precios, oferta y demanda, y se enfocará en fiscalizar el cumplimiento de normas de seguridad.

El Ejecutivo argumentó que el esquema anterior generaba trabas burocráticas, superposición de tareas, distorsiones en los precios y sobrecostos que terminaban afectando al consumidor final. Según esta visión, el sector privado tiene mayor capacidad para hacer más eficiente toda la cadena, desde la producción hasta la distribución, incluyendo mecanismos de intercambio de envases y mejoras en la atención al cliente.

Entre los cambios más significativos, se eliminó la obligación de contar con una autorización previa de la Secretaría de Energía para construir nuevas plantas de fraccionamiento o ampliar las ya existentes. A partir de ahora, bastará con presentar la documentación correspondiente antes de iniciar operaciones, y si no hay respuesta oficial en diez días hábiles, se asumirá que fue aprobada automáticamente.

También se flexibilizó el sistema de marcas en los envases, permitiendo a los fraccionadores envasar gas de diferentes productores o marcas, e incluso utilizar recipientes de otros, siempre que haya acuerdos entre las partes. Se habilitó además la libre importación de GLP sin necesidad de trámites adicionales, y las exportaciones quedarán permitidas siempre que no afecten el abastecimiento local.