sábado 17 de octubre de 2026

Inseguridad rural: un chacarero del Alto Valle perdió años de trabajo tras un robo devastador

Un hecho insólito y doloroso golpeó a la producción frutícola en Centenario. Un chacarero con décadas de trabajo en la tierra fue víctima del robo de más de 130 plantas frutales recién plantadas en su chacra de calle Celina Cichero (ex Ruta 234, conocida como “Ruta Vieja”), entre calles 8 y 9.

Un hecho insólito y doloroso golpeó a la producción frutícola en Centenario. Un chacarero con décadas de trabajo en la tierra fue víctima del robo de más de 130 plantas frutales recién plantadas en su chacra de calle Celina Cichero (ex Ruta 234, conocida como “Ruta Vieja”), entre calles 8 y 9.

Las especies sustraídas incluían nectarinas August Red y ciruelas Larry Ann, variedades que requieren al menos siete años de crecimiento para alcanzar su plena producción. En pocas horas, la esperanza de un futuro productivo quedó arrasada.

Cómo actuaron los ladrones

El robo ocurrió durante la madrugada del miércoles al jueves. Los delincuentes habrían actuado con planificación: ingresaron con tiempo, paciencia y una camioneta, arrancando una por una las plantas que el productor había comprado con esfuerzo para sostener su actividad en un contexto adverso.

La hipótesis es que los autores ya habían vigilado la chacra y aprovecharon el momento justo para concretar el robo.

Con dolor, el chacarero relató: “Siempre digo que una planta se puede volver a comprar, pero el daño real es el año que el humano pierde de verla crecer”.

Para él, más que el valor económico, la pérdida es moral: son años de trabajo, paciencia e ilusiones que desaparecieron en cuestión de horas. El golpe anímico se suma a un panorama cada vez más complejo para los pequeños productores.

Inseguridad en la zona rural

El robo no es un hecho aislado. La inseguridad en las chacras de Centenario y alrededores se ha convertido en un problema creciente. Los productores denuncian que conviven con robos de herramientas, motores de riego, cables, alambres y ahora también de plantas frutales completas.

La situación se agrava porque la Policía admite que no dispone de patrulleros suficientes para la zona rural, ya que la mayoría de los recursos están concentrados en el área urbana. Esto deja a los chacareros librados a su suerte, en una especie de “tierra de nadie”.

Si bien existe una posta policial en la ex Ruta 237 y calle 2, y otra que funcionaba en la ruta vieja y calle 7, los productores señalan que no siempre hay móviles disponibles para cubrir la extensa área de chacras.

Ante la falta de respuestas oficiales, los propios chacareros se organizaron en grupos de WhatsApp por zonas rurales, con el objetivo de alertar sobre posibles intentos de venta de las plantas robadas y generar un patrullaje comunitario.