viernes 16 de octubre de 2026

Crisis educativa: solo 10 de cada 100 estudiantes terminan la secundaria

Cada vez menos estudiantes logran terminar la secundaria en la Argentina en tiempo y forma. Solo 10 de cada 100 lo hacen sin repetir y con conocimientos satisfactorios en Lengua y Matemática

Cada vez menos estudiantes logran terminar la educación secundaria en la Argentina en tiempo y forma. Solo 10 de cada 100 lo hacen sin repetir y con conocimientos satisfactorios en Lengua y Matemática, según un informe de Argentinos por la Educación, que advirtió un retroceso respecto de mediciones anteriores y encendió una alarma sobre la calidad del aprendizaje.

El relevamiento, que analizó la cohorte que inició la primaria en 2013 y egresó en 2024, se realizó a nivel nacional con datos del Relevamiento Anual y las pruebas Aprender 2024. La investigación mostró que, aunque más alumnos lograron llegar al último año en el tiempo esperado, los aprendizajes –sobre todo en Matemática– se deterioraron, con fuertes disparidades entre provincias y según el nivel socioeconómico de los estudiantes.

El deterioro en los resultados de la encuesta 2024 indica que, aunque más chicos llegaron al último año de la secundaria en el tiempo esperado, los aprendizajes -sobre todo en Matemática- se debilitaron.

Uno de los autores del informe y analista de datos de Argentinos por la Educación, Martín Nistal, señaló en diálogo con TN, “el principal punto para marcar es que claramente la cifra es muy preocupante. Cuando parecía que no se podía caer mucho más, revisamos los datos y observamos que cuando empezamos a medir este indicador, 16 de cada 100 chicos llegaban al final de la secundaria en tiempo y forma. Pasó a 13 de cada 100 en dos cohortes anteriores y en la última medición fueron 10 de cada 100, lo cual la situación se volvió más compleja”.

Según el estudio, a nivel nacional, 63 de cada 100 estudiantes llegaron al último año de la secundaria en el tiempo previsto, un número que incluso mejoró frente a cohortes anteriores. Sin embargo, esa mejora no alcanza para compensar la caída en la calidad de los aprendizajes: entre 2022 y 2024, el desempeño en Lengua creció 2,7 puntos, pero en Matemática cayó 5,5 puntos.

Además, refleja una marcada desigualdad entre provincias y una fuerte relación entre los resultados educativos y el nivel socioeconómico de los estudiantes. En las jurisdicciones con mayor proporción de alumnos en los sectores más pobres, los índices son más bajos. De hecho, el ejemplo más notorio es el de Chaco, donde solo 3 de cada 100 chicos terminan en tiempo y forma.

Desempeño educativo por cada provincia

Un informe de Argentinos por la Educación reveló que en 19 de las 24 jurisdicciones del país aumentó la proporción de estudiantes que llegan al último año de la secundaria en el tiempo previsto, aunque con marcadas diferencias entre provincias.

La Ciudad de Buenos Aires lidera el ranking, con 23 de cada 100 alumnos que completan el ciclo en tiempo y forma, seguida por Tierra del Fuego y Córdoba, con 13 de cada 100. En el otro extremo, la situación más crítica se observa en Chaco, donde apenas 3 de cada 100 estudiantes alcanzan ese objetivo, mientras que en Santiago del Estero, Misiones y Catamarca la cifra es de 4 sobre 100.

El informe también midió qué proporción de alumnos logró llegar al último año en el tiempo esperado. En este caso, los mejores resultados correspondieron a Santa Cruz (87%), Tierra del Fuego (82%) y Río Negro (75%). Los valores más bajos se registraron en Misiones (46%) y Santiago del Estero (48%).

Causas y consecuencias de la crisis

Para Martín Nistal, analista de datos de Argentinos por la Educación y autor del informe, los bajos niveles de rendimiento tienen múltiples explicaciones. Entre ellas, señaló la falta de una adecuada alfabetización inicial —con cada vez más chicos que llegan a la primaria sin saber leer— y el alto nivel de ausentismo escolar. “Uno de cada cuatro alumnos de secundaria falta al menos 20 veces por año. Esto impacta directamente en la continuidad de los aprendizajes”, advirtió.

En la misma línea, Nistal remarcó la necesidad de fortalecer las trayectorias escolares y de trabajar especialmente sobre el nivel de Matemática, materia en la que se observa un mayor deterioro. “Una buena educación está asociada a mejores salarios, una economía más sólida e incluso mayor seguridad ciudadana. Sin un cambio profundo, Argentina seguirá desfasada respecto de otros países de la región”, subrayó.

El impacto en el futuro laboral

La economista Ivana Templado, de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), coincidió en que la calidad de los aprendizajes es clave para el futuro de los jóvenes. “Tanto la finalización de los estudios como la calidad educativa influyen en los salarios. Cuantos más años y mejor formación recibe una cohorte, mayores son sus ingresos”, señaló.

Templado destacó que los resultados en Matemática son los que mejor predicen el ingreso laboral: “El mercado de trabajo local interpreta las competencias cuantitativas como un indicador más fuerte de productividad que la comprensión lectora”.

En este sentido, propuso avanzar hacia un Plan de Alfabetización en Matemática, centrado en la formación docente y en el fortalecimiento de los aprendizajes desde la primaria, en línea con el programa que impulsa el gobierno nacional.

Una deuda pendiente

Nistal advirtió que, si no se implementan políticas activas, la brecha social seguirá ampliándose, ya que los estudiantes de sectores más favorecidos encuentran formas alternativas de compensar sus aprendizajes, mientras que los de menores recursos quedan relegados.

Entre las medidas urgentes, sugirió actualizar los contenidos de las materias troncales, medir los aprendizajes en etapas tempranas e implementar un seguimiento más cercano de los estudiantes, con intervenciones que no dependan exclusivamente de los docentes, sino también de los gobiernos provinciales y nacionales.

“Se trata de una deuda pendiente que condiciona tanto el presente como el futuro educativo de miles de jóvenes argentinos”, concluyó.