domingo 13 de septiembre de 2026

ESTADO DE SALUD

Caso Catalina: la niña atropellada por un patrullero sigue grave pero estable y sus papás mantienen la esperanza

La niña sufrió lesiones cervicales, pulmonares y neurológicas tras ser atropellada por un patrullero en Plottier.
11/12/2025

La vida de Catalina, la niña atropellada por un patrullero mientras jugaba en bicicleta en el barrio Los Álamos de Plottier, transcurre hoy entre equipos médicos, monitoreos constantes y una espera compleja en la terapia intensiva del hospital Castro Rendón. Su cuadro sigue siendo grave pero estable, con avances y retrocesos que responden a la magnitud del trauma que sufrió.

Sus padres, Paola Marifil y Esteban Galcerán, permanecen día y noche junto a ella. Cada gesto de su hija —un movimiento ocular, un bostezo, una respuesta mínima— se convierte en una señal de esperanza. “Ella nos demuestra que quiere quedarse”, resume Paola, aferrada a la evolución paulatina que observan en los últimos días.

La niña enfrenta lesiones severas en la columna cervical —incluida la fractura de las dos primeras vértebras—, además de daños pulmonares y neurológicos. La cirugía inicial, destinada a estabilizar la zona entre el cráneo y C1, debió suspenderse cuando Catalina sufrió un paro cardíaco durante la preparación anestésica. A ello se sumó una neumonía que complicó el tratamiento respiratorio.

“Dentro de su gravedad, hoy está bastante estable”, explicaron sus padres, tras la reducción de sedación y una leve mejora pulmonar que permitió reordenar los pasos de la atención médica. La operación para colocar una prótesis entre el cráneo y la primera vértebra será reprogramada cuando su condición lo permita.

El día del accidente: “Ese día nos cambió la vida”

El impacto ocurrió en una calle angosta y sin veredas, donde varios niños jugaban en bicicleta. La familia asegura que la patrulla circulaba a alta velocidad, pese a tratarse de un sector de ripio, cercano a una plaza y un kiosco. “Podría haber atropellado a cinco nenas”, lamentó Paola.

Esteban fue más tajante: “No es un accidente, es negligencia. En una calle así, andar a esa velocidad es una irresponsabilidad total”.

La ambulancia tardó más de lo esperado en llegar, lo que sumó desesperación a los primeros minutos. Aun así, la familia destaca que el personal de salud “le salvó la vida” pese a múltiples paros cardiorrespiratorios.

“Son ángeles”: el hospital como sostén emocional

En medio de la incertidumbre, los padres encontraron en el personal de salud del Castro Rendón un espacio de contención permanente. “Son ángeles. Nunca nos corrieron de al lado de Cata”, dijo Esteban. Relataron que incluso en maniobras críticas, como reanimaciones o cambios de dispositivos, los profesionales siempre los incluyeron con claridad y humanidad.

La estadía prolongada en terapia intensiva les genera agotamiento físico y emocional. La culpa aparece incluso en pequeñas rutinas: comer, descansar, salir unos minutos. “Si se despierta y no estoy yo… me mata”, confesó Paola. Aun así, los médicos insisten en que deben sostenerse para acompañar el proceso que viene.

Una comunidad movilizada por Catalina

El caso generó un amplio movimiento de solidaridad. Personas que no conocen a la familia se acercan al hospital para dejar regalos, mensajes o simplemente abrazarlos. El colegio de Catalina activó un operativo de acompañamiento con psicólogos, docentes, compañeros y familias que enviaron dibujos, cartas y videos.

La murga del barrio y otros grupos culturales también se sumaron con gestos de apoyo. “Todo el mundo está pendiente de ella”, contó Paola, emocionada.