viernes 4 de septiembre de 2026

REFORMA LABORAL

La Libertad Avanza apura la reforma laboral, pero no reúne los votos

La Libertad Avanza tiene 21 senadores y necesita al menos 37 votos para aprobar el proyecto.
14/12/2025
Foto: Prensa Senado
Foto: Prensa Senado

El Gobierno Nacional intenta acelerar el tratamiento de la reforma laboral en el Senado, pero el camino aparece lleno de obstáculos políticos y reglamentarios. Tras un inicio desordenado en la Cámara alta, el oficialismo libertario no logró siquiera conformar las comisiones necesarias para abrir el debate. Aun así, desde la Casa Rosada insisten en avanzar antes de que finalicen las sesiones extraordinarias, previstas hasta el 30 de diciembre.

El primer paso clave será la reunión de Labor Parlamentaria convocada para este martes, donde los jefes de bloque deberán acordar la integración de las comisiones. Finalmente, la reforma laboral se discutirá en un plenario de Trabajo y Previsión Social —como cabecera— junto a Presupuesto y Hacienda, pese a la intención inicial del Ejecutivo de ampliar ese esquema. La conformación de estos espacios resulta determinante para destrabar el inicio formal del debate.

Con apenas 21 senadores propios, La Libertad Avanza necesita al menos 16 votos adicionales para alcanzar el quórum. En ese contexto, el reparto de cargos en comisiones y las negociaciones con aliados se vuelve una tarea compleja y delicada. Radicales, sectores del PRO, bloques provinciales y aliados circunstanciales aparecen como actores clave en una negociación atravesada por tensiones internas y reclamos cruzados.

Si se logra superar ese escollo, el oficialismo planea una agenda acelerada de trabajo en comisiones entre miércoles y viernes, con la intención de dictaminar en pocos días. La posibilidad de una sesión especial el sábado 27 o el lunes 29 toma fuerza, ya que el kirchnerismo no estaría dispuesto a habilitar el tratamiento sobre tablas. El reglamento obliga entonces a respetar plazos mínimos antes de llegar al recinto.

El apuro genera dudas incluso dentro del propio espacio libertario, donde algunos advierten sobre el costo político de forzar acuerdos a contrarreloj. La reforma laboral implica derogaciones de leyes y modificaciones tributarias de alto impacto, lo que incrementa la resistencia de sectores dialoguistas. Además, varios aliados ya manifestaron señales de desgaste tras acompañar iniciativas clave durante el primer tramo del gobierno de Javier Milei.

A este escenario se suma la posible incorporación del Presupuesto 2026 a la agenda legislativa, lo que recarga aún más el calendario. En Diputados se proyecta una sesión la próxima semana y, de avanzar, el proyecto pasaría rápidamente al Senado. La simultaneidad de ambos debates profundiza la tensión política y obliga al oficialismo a multiplicar gestos hacia gobernadores y bloques provinciales.

Mientras tanto, la CGT convocó a una movilización para rechazar la reforma laboral, lo que agrega presión social al tratamiento parlamentario. Desde el Ejecutivo, Patricia Bullrich y otros referentes defienden un trámite exprés y buscan limitar la lista de expositores. La Casa Rosada insiste en que la reforma es clave para modernizar el mercado laboral, aunque la realidad del Senado muestra que el camino está lejos de ser sencillo.