viernes 16 de octubre de 2026

TENDENCIA

¿Qué son estas series en formato vertical que son furor en redes sociales?

Diseñadas para consumirse en menos de un minuto y sin girar el celular, las ficciones tipo "TikTok" llegan a la Argentina con figuras como Wanda Nara y Gimena Accardi a la cabeza.

El fenómeno tiene un nombre técnico: microdramas. Se trata de ficciones producidas íntegramente en formato 9:16 (vertical) con episodios que duran entre 60 y 90 segundos. Esta tendencia, que nació en China y explotó globalmente a través de aplicaciones como ReelShort, está diseñada para el "consumo snack": historias rápidas, con giros constantes y finales con mucho suspenso que invitan a seguir haciendo scroll. A diferencia de un video de un influencer, estas son producciones profesionales con guionistas, directores y actores de trayectoria.

En Argentina, el desembarco de este formato es total. Gimena Accardi ya protagoniza TILF junto a Seven Kayne para el canal de streaming OLGA, mientras que Wanda Nara y Maxi López se preparan para una ficción de Telefe que promete romper récords de visualizaciones. La clave de su éxito reside en que no exigen tiempo al usuario; se pueden ver mientras se espera el café o en un viaje corto en colectivo, adaptándose perfectamente a la vida moderna donde la atención es el recurso más escaso.

Un negocio de millones

La estructura de estas series no solo cambia la forma de ver, sino también la de producir. Un rodaje vertical es mucho más ágil y económico que uno tradicional, con presupuestos que rondan los 200 mil dólares para temporadas completas de 50 capítulos. Sin embargo, la rentabilidad es altísima gracias al modelo freemium: los primeros episodios son gratuitos, pero para ver el desenlace de la historia, el usuario debe pagar pequeñas sumas de dinero o visualizar anuncios publicitarios, un sistema muy similar al de los videojuegos móviles.

A pesar de su corta duración, estas series no descuidan la calidad técnica. Se utilizan cámaras de alta gama y una narrativa que concentra toda la acción en el centro de la pantalla para no perder detalle en los dispositivos móviles. Con la llegada de productoras locales y la participación de celebridades de primer nivel, las series verticales dejan de ser una curiosidad de las redes sociales para consolidarse como una industria que, en este 2026, ya compite mano a mano por el tiempo de pantalla con los gigantes del streaming tradicional.

Esta transición hacia lo vertical plantea un desafío existencial para el cine y el streaming convencional. Mientras el formato horizontal invita a la inmersión profunda, este formato prioriza la intimidad del primer plano y la gratificación instantánea. El riesgo es que el espectador deje de ver las historias como obras para sentarse a disfrutar y empiece a verlas como simples ráfagas de contenido, obligando a los directores clásicos a adaptar sus obras, y que las salas de cine tengan cada vez, menor concurrencia.