miércoles 7 de octubre de 2026

WANDAGATE

Escándalo y sospechas: aseguran que el novio de Wanda Nara mandó a espiar a L-Gante

La tensión entre la conductora y su expareja sumó un capítulo impensado.

El universo de Wanda Nara parece no tener techo. Todo comenzó con una fuerte denuncia de L-Gante en el programa Lape Club Social. En diálogo con Mauro Szeta, el referente de la Cumbia 420 reveló que Martín Migueles, actual pareja de la empresaria, habría tenido comportamientos "mafiosos" al enviarle espías para seguir sus movimientos. "No lo pude confirmar al ciento por ciento, pero es una actitud mafiosa y la cazamos", disparó el cantante, comparando la situación con códigos carcelarios.

Sin embargo, la tensión se trasladó rápidamente al streaming Olga, donde se produjo un encuentro inédito: Maxi López y L-Gante compartieron estudio mientras Wanda salía al aire por teléfono. Lejos de mostrarse incómoda, la conductora de MasterChef aprovechó para lanzar una verdadera bomba sobre la fidelidad de ambos:

“Estás en presencia de que entre los dos me habrán cagado con media Argentina”, lanzó sin filtros ante la mirada atónita de Nati Jota y el resto del staff.

La misteriosa "morocha" que une a los ex

El clima en el estudio pasó de la risa al nerviosismo cuando Wanda redobló la apuesta y aseguró que sus dos ex no solo la habían engañado, sino que incluso habrían compartido a la misma mujer. "Creo que hasta compartieron una mina. Es morocha y me parece raro porque a los dos les gustan más las rubias", detalló la mediática, aportando un dato clave para el misterio: el nombre de la joven en cuestión empezaría con la letra "N".

Ante la acusación, Maxi López intentó defenderse con ironía lanzando un "el muerto se asusta del degollado", pero Wanda no dio marcha atrás. Según la empresaria, descubrió todo porque "no saben mentir y se les nota en la cara". Entre denuncias de espionaje por parte de su novio actual y pases de factura en vivo con sus ex, Wanda Nara demostró una vez más por qué sigue siendo la dueña absoluta del rating y las conversaciones en redes sociales, dejando abierta una nueva guerra de nombres y sospechas.