jueves 10 de septiembre de 2026

SANCIONES

Máxima presión: Washington lanza un nuevo golpe contra el petróleo y los misiles de Irán

Estados Unidos amplió su ofensiva económica contra Teherán al sancionar redes financieras, empresas y buques vinculados al comercio ilegal de crudo y al desarrollo de misiles, en la antesala de nuevas negociaciones nucleares.
25/02/2026
Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones contra el régimen iraní en medio de la tensión regional. Foto: Archivo
Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones contra el régimen iraní en medio de la tensión regional. Foto: Archivo

El gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles un nuevo paquete de sanciones contra el régimen de Irán, con el objetivo de frenar las ventas ilegales de petróleo y limitar el desarrollo de misiles balísticos. La medida alcanza a más de 30 personas, empresas y navíos involucrados en la financiación del aparato militar de Teherán.

El anuncio fue realizado por el Departamento de Estado y se produce en la previa de una nueva ronda de negociaciones nucleares prevista en Ginebra. Según Washington, las sanciones buscan bloquear los recursos económicos que sostienen tanto el programa misilístico como las ambiciones nucleares iraníes.

Redes financieras y flota en la sombra

Las autoridades estadounidenses identificaron redes de individuos y compañías con base en Irán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos que operan como facilitadores logísticos y financieros del régimen. Entre los principales blancos se encuentran los operadores de la denominada “flota en la sombra”, integrada por cerca de un centenar de buques utilizados para transportar crudo y productos petroquímicos iraníes a mercados internacionales, eludiendo sanciones previas.

“Estamos designando a individuos y entidades involucrados en diversas redes de adquisición de armas que respaldan el desarrollo de misiles balísticos y armamento avanzado del régimen iraní”, afirmó Thomas Pigott, portavoz del Departamento de Estado.

Desde el Departamento del Tesoro, se advirtió que estos ingresos ilícitos resultan clave para financiar tanto el programa nuclear como el apoyo a grupos armados en la región.

El presidente Donald Trump durante su discurso del Estado de la Unión (REUTERS/NATHAN HOWARD)

 

La estrategia de máxima presión

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sostuvo que Irán utiliza el sistema financiero global para vender petróleo de forma ilegal, blanquear ganancias y adquirir componentes militares, y advirtió que esos fondos “sostienen actividades terroristas y ambiciones desestabilizadoras”.

Las sanciones forman parte de la estrategia de máxima presión impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que contempla la congelación de activos, la prohibición de transacciones y el veto al acceso a servicios financieros internacionales para los designados. La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) precisó que las medidas también apuntan a interrumpir la adquisición de materiales críticos para la fabricación de misiles.

“Estas acciones respaldan la reimposición de sanciones de Naciones Unidas como respuesta directa al incumplimiento significativo de los compromisos nucleares de Irán”, indicó el comunicado oficial.

Tensión militar y señales de diálogo

El anuncio se conoció pocas horas después de que Trump reafirmara ante el Congreso su postura frente a Teherán, al advertir que Irán mantiene “siniestras ambiciones nucleares” y no descartar una respuesta militar si fracasan las negociaciones. En ese marco, Estados Unidos ordenó un refuerzo del despliegue militar en torno al Golfo Pérsico.

Desde Teherán, el presidente Masud Pezeshkian adoptó un tono más conciliador y aseguró que existe una “perspectiva favorable” para avanzar en el diálogo con Washington, con el objetivo de aliviar las sanciones y garantizar el uso pacífico de la energía nuclear.

Mientras tanto, el endurecimiento de las sanciones intensifica el cerco financiero y logístico sobre los sectores estratégicos iraníes, profundizando la presión internacional en un escenario regional marcado por la alta tensión y la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo nuclear.

(Con información de EFE y AFP).