miércoles 28 de octubre de 2026

CAÍDA DE VENTAS

La fábrica de preservativos Tulipán despidió a 220 empleados

La empresa que opera la marca de condones redujo en más de la mitad su planta de trabajadores: en algunos rubros, la caída de ventas fue del 50%.
La fábrica de preservativos y accesorios textiles entró en crisis por la caída de las ventas y la apertura de las importaciones.
La fábrica de preservativos y accesorios textiles entró en crisis por la caída de las ventas y la apertura de las importaciones.

Kopelco S.A., la histórica firma dueña de la marca de preservativos Tulipán, concretó una drástica reducción de su estructura operativa ya que despidió a 220 personas, lo que simboliza un recorte superior al 60% de su plantilla total. La caída en las ventas de profilaxis, y en el rubro textil, han provocado la crisis en la fábrica.

Nacida a fines de los años 80, Tulipán no es solo una marca icónica en las góndolas argentinas, sino que también ha sido un actor clave como proveedor del Estado en campañas de prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) y un representante destacado del rubro textil, donde fabrican desde elásticos para ropa interior hasta globos e hilados de látex. Pero este punto también se ha convertido en el flanco más débil ante el actual desplome del consumo interno.

Felipe Kopelowicz, gerente general de la empresa, describió el presente de la firma como "un jaque total". Según el directivo, mientras que el negocio de los preservativos resiste con precios más populares, el segmento textil de la planta de San Martín y San Luis ha sufrido un impacto devastador. "Tenemos caídas de ventas de hasta el 50% en algunos rubros. Nunca viví una cosa así", confesó en diálogo con medios nacionales.

Los principales factores que explican la crisis según lo relatado por el dueño de la empresa son la competencia con los productos de China y la baja en el poder adquisitivo de la población.

A pesar de que Tulipán sostiene una participación del 40% en el mercado local de preservativos, el desplome general del consumo interno ha dejado a la empresa en una posición de extrema vulnerabilidad.

Además, se suma una tendencia local y global preocupante: las campañas de prevención con profilaxis han bajado drásticamente, y el consumo de preservativos cayó un 30%.