miércoles 7 de octubre de 2026

OBRAS

Avanza la modernización del paso Pichachén con una inversión millonaria en infraestructura

El paso fronterizo Pichachén será transformado con un nuevo complejo binacional, una obra que apunta a mejorar la conexión entre Neuquén y Chile y potenciar el turismo y el comercio en la región.
Foto: Gentileza.
Foto: Gentileza.

El paso internacional Pichachén, uno de los cruces clave entre Neuquén y Chile, comenzará una etapa de transformación con la construcción de un nuevo complejo fronterizo con aduana binacional, una obra que busca modernizar la infraestructura y mejorar la conectividad en la cordillera.

El proyecto implica una inversión superior a los 22.370 millones de pesos chilenos y se desarrolla sobre la Ruta 45-Q, según informaron autoridades del país vecino.

La iniciativa apunta a fortalecer un corredor estratégico para la región, con impacto directo en el turismo, el comercio y la integración entre ambos países.

Un complejo con diseño binacional y servicios autónomos

El nuevo complejo fue diseñado bajo el sistema de “doble cabecera”, lo que permitirá centralizar los controles fronterizos y optimizar el paso de personas y mercancías.

El plan contempla la construcción de tres edificios principales:

  • Un área destinada a la atención al público

  • Un sector de habitabilidad para el personal

  • Un edificio para control y servicios operativos

Además, el complejo incorporará sistemas autónomos de servicios básicos, como agua potable, alcantarillado, energía y climatización, lo que permitirá su funcionamiento en una zona de condiciones climáticas exigentes.

La obra contará también con una precertificación en nivel sobresaliente de Edificación Sostenible, lo que marca un enfoque orientado a la eficiencia energética y el cuidado ambiental.

En total, las instalaciones incluirán espacios de circulación y estacionamiento en una superficie cercana a los 3.500 metros cuadrados.

Impacto regional y conectividad

El desarrollo del nuevo complejo tendrá un impacto directo en casi 20 mil habitantes de la zona cordillerana, además de un alcance indirecto que beneficiará a más de 1,5 millones de personas en la región del Biobío.

Las autoridades remarcaron que la obra representa un paso clave para mejorar la infraestructura de un cruce que cumple un rol estratégico en la conexión entre Neuquén y Chile.

El proyecto busca agilizar los tiempos de cruce, mejorar las condiciones de atención y reforzar la integración regional, en un contexto donde los pasos internacionales son fundamentales para la economía y la movilidad en la Patagonia.