domingo 25 de octubre de 2026

AM CUMBRE

Conductas al volante que se repiten y preocupan por su nivel de peligro

Especialistas alertan sobre prácticas habituales en rutas que elevan el riesgo de siniestros. La falta de conciencia y el uso del celular agravan el escenario.
El uso de la banquina y las distracciones al volante, en el centro de la preocupación
El uso de la banquina y las distracciones al volante, en el centro de la preocupación

La seguridad vial vuelve a encender alertas ante la reiteración de conductas de riesgo en rutas y caminos del país, donde prácticas naturalizadas como circular por la banquina o el uso del celular al volante incrementan significativamente la posibilidad de siniestros, en un contexto de infraestructura exigida y tránsito en aumento.

El tema fue analizado en el marco de “Nada sucede dos veces por AM Cumbre 1400”, donde se expuso la necesidad de reforzar no solo los controles, sino también la educación vial y la conciencia individual.

En diálogo con los periodistas, el vocero del Observatorio Vial, Facundo Jaime, remarcó que muchas de las conductas más peligrosas no siempre son percibidas como tales por los conductores.

La banquina, un riesgo que muchos no dimensionan

Circular por la banquina es una práctica frecuente en rutas congestionadas, especialmente en horarios pico o zonas urbanas, donde algunos conductores buscan avanzar evitando filas.

Sin embargo, se trata de una de las maniobras más peligrosas, ya que ese espacio está destinado exclusivamente a emergencias. La posibilidad de encontrarse con un vehículo detenido convierte cualquier impacto en un siniestro de alta gravedad.

El celular, una distracción que multiplica el peligro

El uso del teléfono al volante sigue siendo una de las principales causas de distracción. No solo implica apartar la vista del camino, sino también reducir la capacidad de reacción ante imprevistos.

Esta combinación de factores —visual, cognitivo y motriz— genera un escenario donde el conductor pierde control de la situación, aumentando el riesgo de accidentes, especialmente en rutas con alto flujo vehicular.

Infraestructura exigida y tránsito en aumento

El crecimiento del parque automotor en los últimos años superó la capacidad de desarrollo de la infraestructura vial, lo que genera rutas saturadas y situaciones de mayor tensión en la circulación.

En regiones con alta actividad económica, donde conviven vehículos particulares y transporte pesado, esta desproporción se vuelve aún más crítica y expone fallas estructurales del sistema.

Educación y responsabilidad, las claves pendientes

Más allá de los controles y las sanciones, los especialistas coinciden en que la mejora en la seguridad vial depende en gran medida de la educación y la conciencia de los conductores.

Incorporar hábitos responsables desde edades tempranas y reforzar la percepción del riesgo en ciertas conductas aparece como uno de los desafíos centrales para reducir la siniestralidad.

 

La entrevista

Facundo Jaime, vocero del Observatorio Vial de la Cámara de Empresas de Control y Administración de Infracciones de Tránsito de la República Argentina, sobre seguridad vial y conductas de riesgo en rutas.

—Pregunta: ¿Cuál es hoy el principal problema en la seguridad vial?
—Respuesta: Hay múltiples factores, pero uno de los principales es la falta de educación y concientización. La seguridad vial no se sostiene solo con controles, sino con formación y responsabilidad individual.

—Pregunta: ¿Qué rol juega la infraestructura en esta problemática?
—Respuesta: Es clave. El crecimiento del parque automotor fue mucho más rápido que el desarrollo de la infraestructura vial, lo que genera rutas saturadas y mayor riesgo de siniestros.

—Pregunta: ¿Qué conductas son las más peligrosas en la conducción?
—Respuesta: Una de las más peligrosas es circular por la banquina, algo que está prohibido y que muchas veces no se percibe como riesgoso, cuando en realidad puede generar accidentes fatales.

—Pregunta: ¿Por qué es tan grave usar la banquina para sobrepasar?
—Respuesta: Porque está destinada únicamente para emergencias. Si hay un vehículo detenido, el impacto puede ser directo y a alta velocidad, con consecuencias muy graves.

—Pregunta: ¿Qué pasa con el uso del celular al volante?
—Respuesta: Es una de las principales causas de distracción. Afecta la atención visual, cognitiva y motora, lo que reduce significativamente la capacidad de reacción del conductor.

—Pregunta: ¿Se está tomando conciencia sobre estos riesgos?
—Respuesta: No en la medida necesaria. Algunas conductas, como pasar un semáforo en rojo, sí son percibidas como peligrosas, pero otras, como circular por la banquina, no tienen el mismo nivel de alerta social.

—Pregunta: ¿Qué se necesita para mejorar la situación?
—Respuesta: Más educación desde edades tempranas, campañas de concientización y una mayor responsabilidad individual de cada conductor.

—Pregunta: ¿El control alcanza para reducir los accidentes?
—Respuesta: No. El control es importante, pero sin educación y conciencia, no es suficiente para lograr cambios sostenibles en el tiempo.