sábado 5 de septiembre de 2026

INSÓLITO Y GRAVE

Denuncian que trabaja borracho el que hace test de alcoholemia en San Martín de los Andes

Los choferes que son controlados señalaron que el empleado municipal encargado de la tarea asiste a sus funciones en estado de ebriedad.
30/04/2026
Los choferes del sistema público de transporte de la ciudad cordillerana realizaron la denuncia sobre la situación. Foto: archivo
Los choferes del sistema público de transporte de la ciudad cordillerana realizaron la denuncia sobre la situación. Foto: archivo

Una grave denuncia recorre los pasillos y dársenas de la terminal de ómnibus de San Martín de los Andes: choferes de la empresa Expreso Los Andes señalaron que quien tiene la responsabilidad de controlar la sobriedad al volante, habría incumplido ese mismo principio.

Los relatos coinciden en un punto que estremece. Según publicó el medio Realidad Sanmartinense, un Ordenador de Tránsito y Transporte municipal habría desempeñado sus funciones en reiteradas ocasiones bajo los efectos del alcohol. No se trata, aseguran, de un hecho aislado, sino de una secuencia que se repite y que va dejando una huella de inquietud entre quienes comparten la rutina diaria del transporte urbano.

La escena más reciente, ocurrida ayer miércoles 29, se describe con un tono que mezcla incredulidad y cansancio: el agente habría llegado a su puesto en un estado evidente de ebriedad. Esa jornada, según relatan, no pudo cumplir con sus tareas, se negó a someterse a un test de alcoholemia —paradoja inevitable— y abandonó su lugar antes de tiempo, como si la responsabilidad se diluyera en el aire frío de la cordillera.

En ese contexto, la preocupación crece, no solo por el hecho en sí, sino por lo que representa. Porque en sus manos estaría nada menos que el control de alcoholemia a los choferes que arriban y parten desde la terminal. Una función clave, un resguardo esencial para la seguridad de todos, que hoy aparece envuelto en dudas.

Puertas adentro, las voces señalan que la situación sería conocida por la Dirección del área. Sin embargo, según afirman desde el sector, las respuestas no han estado a la altura de la gravedad denunciada. Reclamos, presentaciones formales e incluso episodios de tensión habrían marcado el pulso de un conflicto que, lejos de resolverse, parece acumular silencios.

Mientras tanto, el municipio aún no ha emitido una postura oficial. Y en ese silencio, crece la sensación de desamparo entre quienes, día a día, sostienen el funcionamiento del transporte urbano de pasajeros.