martes 8 de septiembre de 2026

VACA MUERTA

TanGo acelera en Río Negro y prepara un proyecto RIGI para expandir el shale en Vaca Muerta

La compañía proyecta invertir entre US$200 y US$250 millones anuales y lanzar un plan bajo el RIGI tras iniciar un piloto de seis pozos en áreas clave del shale.
13/05/2026
Las áreas en el límite entre Neuquén y Río Negro concentran el nuevo desarrollo shale de TanGo.
Las áreas en el límite entre Neuquén y Río Negro concentran el nuevo desarrollo shale de TanGo.

La petrolera TanGo Energy dio un paso decisivo en su estrategia de expansión en Vaca Muerta tras la aprobación de tres concesiones de explotación no convencional en Río Negro, en lo que marca su desembarco como operador en el shale.

Las áreas otorgadas —Entre Lomas, Jarilla Quemada y Charco del Palenque— se ubican sobre la franja productiva que conecta Neuquén con Río Negro, una zona considerada estratégica por la continuidad geológica del recurso. El proyecto contempla una fase piloto inicial con la perforación de seis pozos y una inversión comprometida de US$66 millones.

La iniciativa se desarrollará en sociedad con Vista Energy, con una participación del 50% para cada compañía, en un esquema que apunta a escalar rápidamente si los resultados exploratorios confirman el potencial productivo.

El CEO de la compañía, Pablo Iuliano, adelantó que el objetivo es presentar un proyecto bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) antes de julio de 2027, lo que permitiría acelerar el desarrollo con mayores beneficios fiscales y estabilidad regulatoria.

“El otorgamiento de estas áreas nos impulsa a avanzar con un RIGI. Vamos a acelerar el piloto y estructurar un proyecto de mayor escala”, aseguró el ejecutivo, quien estimó que el esquema podría canalizar inversiones de entre US$200 y US$250 millones por año.

El plan de largo plazo es ambicioso: si el piloto resulta exitoso, la compañía podría avanzar hacia una etapa de desarrollo masivo con hasta 136 pozos, consolidando un nuevo polo shale en territorio rionegrino.

La estrategia se apoya en la reconversión de áreas históricamente convencionales. En particular, Entre Lomas fue identificada como un bloque con alto potencial no convencional tras el análisis de pozos existentes, lo que permitió diseñar un esquema de “desrisking” para evaluar productividad.

Actualmente, TanGo produce cerca de 7.000 barriles diarios entre activos convencionales, pero proyecta elevar su producción total a 60.000 barriles diarios hacia 2030, combinando petróleo tradicional y shale.

El desarrollo se enmarca en una estructura societaria compleja, donde TanGo articula con socios como Vista y Trafigura, en un esquema que separa la operación de los derechos económicos del no convencional.

El RIGI aparece como una herramienta clave para viabilizar ese salto. Según Iuliano, los proyectos shale requieren horizontes de inversión de décadas, por lo que los incentivos fiscales y la previsibilidad resultan determinantes para acelerar decisiones de capital.

El avance de la compañía también refleja un cambio estructural en el mapa energético. Río Negro, históricamente relegado frente a Neuquén, comienza a ganar protagonismo en el desarrollo de Vaca Muerta, especialmente en áreas de borde de cuenca que ahora buscan ser testeadas a escala industrial.

En paralelo, el crecimiento del shale impone nuevos desafíos, particularmente en materia de capital humano. La compañía remarcó la necesidad de formar equipos técnicos especializados para sostener el ritmo de expansión y acompañar la complejidad operativa del no convencional.

El movimiento de TanGo se suma a una serie de iniciativas que apuntan a ampliar la frontera productiva de Vaca Muerta, en un contexto donde la competencia por inversiones, eficiencia y capacidad exportadora define el futuro del sector energético argentino.