sábado 5 de septiembre de 2026

18 DE MAYO

Día de la Escarapela: la historia y los mitos detrás de nuestro primer símbolo patrio

Desde las teorías sobre sus colores hasta su rol educativo actual, el distintivo abre oficialmente la semana de celebraciones de la Revolución de Mayo.
18/05/2026
Los colores celeste y blanco tiñen la ropa de los argentinos cada 18 de mayo.
Los colores celeste y blanco tiñen la ropa de los argentinos cada 18 de mayo.

El calendario patrio empieza a prepararse, este 18 de mayo con el homenaje a la escarapela, el accesorio que transforma solapas, guardapolvos y fachadas en un manifiesto de pertenencia. En escuelas y dependencias públicas de todo el país, la jornada se vive entre discursos, confección de distintivos y banderas que se multiplican en las calles, reforzando un lazo social que se transmite de generación en generación. Lejos de ser un simple adorno, este lazo de tela equilibria los valores fundacionales y los logros históricos de la sociedad argentina.

El origen del distintivo se remonta a la audacia de Manuel Belgrano durante la Campaña al Paraguay en 1812. Al notar que sus tropas carecían de un elemento claro para diferenciarse de los ejércitos realistas españoles, lo que generaba un peligroso caos en pleno combate, el prócer envió una carta al Triunvirato el 13 de febrero exigiendo un emblema nacional. La respuesta fue inmediata: el 18 de febrero de ese mismo año se decretó el uso oficial de la escarapela azul celeste y blanca, sepultando para siempre el distintivo rojo que utilizaban las fuerzas de la corona.

Los misterios de su color y la oficialización de la fecha

A pesar de su arraigo, el porqué de la elección del celeste y el blanco sigue dividiendo a los historiadores a través de diversas hipótesis. Mientras las versiones más poéticas aseguran que Belgrano se inspiró en los colores del firmamento, las corrientes documentales sugieren que respondía a los tonos de la Casa de los Borbones o a los uniformes de los regimientos de Patricios y Húsares. Tampoco queda afuera la clásica estampa escolar que vincula estas cintas a la distribución realizada por Domingo French y Antonio Beruti en la emblemática Plaza de la Victoria durante las jornadas revolucionarias de mayo de 1810.

La instauración del 18 de mayo como el día específico para su celebración no nació en el siglo XIX, sino que fue una iniciativa del Consejo Nacional de Educación en la década de 1930. Propuesta por primera vez en 1935, la fecha quedó definitivamente oficializada en el almanaque en 1941. Al ubicar la efeméride a las puertas de la Semana de Mayo, se buscó integrar de manera estratégica al primer distintivo patrio con las celebraciones de la Revolución, recordando que de esa pequeña escarapela militar brotó, tiempo después, la inspiración para la creación de nuestra bandera nacional.